
Parece que, tras algunos años un tanto difusos, se define por fin la búsqueda por parte de las marcas de un concepto que desde hace mucho tiempo se ve cada vez más necesario:
La Moto Lógica.
Unos ha tomado el apartado de las naked como punto de partida hacia esa moto abstracta, y así tenemos, por ejemplo, la Aprilia Shiver 750, la Yamaha FZ-8 o la Honda Crossrunner, por nombrar algunas de ellas. Sin embargo los ingleses de Triumph, como no podía ser de otra forma, arrancan desde un punto diferente a los demás: Parten desde la categoría trail, pero para buscar de una forma inteligente, no sólo La Moto Lógica, sino para tratar de abarcar, además, un concepto más ambicioso:
La Moto Completa.
Veamos en nuestra prueba a fondo hasta qué punto han conseguido su objetivo.