ZONTES 703F – Prueba a Fondo
ZONTES – El fabricante asiático comercializa su primera trail de gran cilindrada: la 703F.Una aventurera tricilíndrica con la que irrumpe con fuerza en el segmento de las trail medias, gracias a un equipamiento muy completo y características sorprendentes para su precio.
Índice del artículo
Repasamos sus características más destacables, tienes todas en su ficha técnica al final de este artículo.
Si ya conoces sus características, puedes saltar a la prueba dinámica.
El elemento más destacado es su motor, un tricilíndrico de 699 cc que proporciona 95 cv a 10.000 rpm y un par máximo de 76 Nm a 7.500 rpm unos valores que indican que le gusta ir alto de vueltas, aunque no está exento de respuesta en cuanto superas las 3.000 rpm. Incorpora un embrague anti-rebote y cambio de 6 velocidades con cambio rápido sin embrague, solo para subir marchas.
El chasis es un doble viga con subchasis desmontable ambos de aluminio, al igual que el basculante.
La suspensión delantera es una horquilla invertida Marzocchi de 43 mm de diámetro y totalmente regulable. La trasera un monoamortiguador Marzocchi con depósito separado y también regulable en compresión, extensión y precarga, a través de un cómodo pomo de muy fácil acceso. El recorrido es de 180 mm. en ambos trenes. Una medida intermedia entre las de motos pensadas exclusivamente para asfalto y las de trails más adaptadas a un uso Off-Road.
La frenada delantera está servida por un doble disco semiflotante de 310 mm con bomba radial y pinzas radiales de 4 pistones de la marca española J.Juan. Detrás, un disco de 265 mm con pinza flotante de la misma marca. Dispone de ABS de doble canal, desconectable únicamente en el tren trasero.
Las llantas de radios son tubeless, de 21″ la delantera y 18″ la trasera. Los neumáticos son Michelin Anakee Adventure en medidas 90/90-21 y 150/70-18.
La electrónica es muy completa en cuanto a la cantidad de sistemas disponibles: Pantalla TFT Full-Color de 6,75″ ajustable en inclinación y con 4 modos de visualización (Ciudad, Aventura, Estilo y Deportivo) además de un quinto cuando estamos conectados a un smartphone, 2 modos de conducción Eco y Deportivo, control de tracción, quickshifter ascendente, arranque sin llave, puños calefactables, parabrisas eléctrico, iluminación full-LED (con DRL y luces de giro automáticas), cámaras full-HD delantera y trasera (gran angular, visión nocturna, 128 GB), puertos USB (A + C), conectividad via app (control remoto, configuración), radar de ángulo muerto, sensor de presión y temperatura de neumáticos. Su electrónica está por encima de la competencia que la supera en 2 o 3.000€. Incluso estaría a la altura de las motos más caras del segmento trail, si tuviera una IMU que informara a la centralita de las aceleraciones en cada eje de la moto y dispusiera del sofisticado software de estas. Por ello, el funcionamiento de algunas elementos electrónicos (concretamente del ABS y control de tracción) es más básico, pero más que correcto para una trail media de precio contenido.
Otros elementos que incorpora de serie son: caballete central, cubrecárter de aluminio, paramanos, batería de litio, compartimento portaobjetos lateral.
Más aspectos a destacar son su altura de asiento de 845 mm, su peso de 236 kg con depósito lleno y su depósito de 22 litros.
La 703 F está disponible en tres combinaciones de color: blanco/rojo, azul/naranja además del gris/azul de la unidad probada.

El precio de la Zontes 703F es de 7.992 € e incluye 5 años de garantía y seguro el primer año. Zontes ofrece para este modelo un pack opcional que incluye maletas, defensas, luces antiniebla y baúl trasero por 999 €.
PRUEBA DINÁMICA

José María Hidalgo
Ficha Técnica: 71 años, 83 kilos, 1,83m
Nivel: Rutero, ex sufridor de atascos, adicto a las carreteras de montaña, aficionado a las tandas en circuito y últimamente al trail.
No hay duda de que la 703F tiene un aspecto muy personal, con sus líneas angulosas y duras, su tamaño frontal y su ligereza en vista lateral, no parece que se haya basado en copiar a los productos de éxito de la competencia. Puede o no gustarte, pero hay que reconocerle la originalidad de su diseño.
Las piezas tienen un aspecto de calidad muy superior a la que cabría esperar por su precio, con detalles como el logotipo Zontes lacado en lugar solo pegado, el logotipo en su asiento, la integración de los intermitentes y las manetas en color negro.
La pintura es también distinta al resto, con un aspecto de laca que solo he visto recientemente y en algunos coches. Zontes utiliza un proceso de pintura electroforética combinado con barniz de alta dureza, lo que le da un brillo uniforme y, según lo que me he informado (gracias google), más duradero.
La ergonomía es, como corresponde a una moto trail, muy adecuada para pasar muchas horas sobre ella. Desde el asiento, todo está en su sitio y muy accesible. El manillar ancho da una postura erguida con los brazos separados, un triángulo manetas, asiento reposapiés que no fuerza la postura y una altura de asiento de 845 mm y una notable estrechez en la zona de las piernas que permiten llegar al suelo con las plantas de ambos pies a pilotos de estatura media con arco de entrepierna contenido. Su aspecto puede intimidar a la hora de subirte, pero se pierde el miedo una vez encima a lo que también ayuda el hundimiento de las suspensiones. De la competencia más directa solo es significativamente más baja la CFMoto 800 MT.
El cuadro es pantalla TFT Full Color de 6,75 pulgadas, una de las más grandes de su categoría. Muy legible, no solo sorprende por el tamaño, sino también por su calidad gráfica y la posibilidad de adaptarla a diferentes modos de visualización. Tiene tantas posibilidades que se hace imprescindible leerse el manual para sacarle partido. Tienes toda la información necesaria y más, incluída la presión de los neumáticos. La única información que he echado en falta respecto de otras motos es la temperatura exterior.
La piña izquierda impresiona, por la cantidad y tamaño de sus botones, nada que objetar, salvo la posición de los mandos de corta/larga y warning ya que es muy fácil tocarlos sin querer. Al menos a mí, me pasó varias veces.
La pantalla cubre muy bien en su posición mas baja y te envía el aire casi por encima del casco en la más alta. Y se agradece el poder regular su altura en marcha con el botón correspondiente.
Los espejos son grandes y están bien situados.
Los primeros kilómetros, saliendo de la ciudad por autovía me han permitido probar el funcionamiento general del motor, con respuesta desde 3.000 rpm, régimen en el que puedes ir en sexta (unos 70/75 Km/h) y acelerar con suavidad y sin tirones, para obtener una respuesta más excitante tienes que pasar de 5/6.000 rpm y hasta las 9.000, subir por encima de esa cifra no se hace necesario, como mucho para ahorrar un cambio de marcha en un adelantamiento apurado. No hay vibraciones molestas a ningún régimen, y solo se enturbia la imagen de los espejos a partir de 8.000 rpm.
El cambio tiene un recorrido corto y da sensación de precisión, como el de una naked deportiva. El quick shifter funciona bien para subir marchas.
La protección aerodinámica es suficiente para ir a velocidades máximas de autovía en su posición más baja, yo solo utilizaría la alta para mejorar la protección contra el frío en invierno ya que en mi caso recibía alguna turbulencia en el casco con la pantalla en esa posición y a alta velocidad.
La estabilidad en línea recta y en curvas de autopista a alta velocidad es más que correcta, permite hacer muchos kilómetros a buen ritmo sin cansancio ni estrés.
En ciudad la 703F no es tan práctica como un scooter, pero sí suficientemente fácil para disfrutarla en el tráfico urbano. Si buscas una moto trail que puedas usar para todo, incluidos los trayectos urbanos, cumple con solvencia.
Lo único que la limita en este entorno es la anchura de su manillar, por lo demás se comporta estupendamente. Se desenvuelve con mucha soltura, la posición erguida y el manillar ancho ofrecen mucho control en maniobras a baja velocidad y una visión privilegiada por encima del tráfico, algo que transmite seguridad en atascos.
El motor tricilíndrico es un gran aliado en la urbe: suave, dócil y sin tirones una vez hgas alcanzado las 3.000 rpm, pero algo reactivo cuando cortas del todo y aceleras, salvo por eso, permite circular en segunda o tercera a muy bajas vueltas sin protestar. El embrague no requiere mucho esfuerzo, lo que reduce el cansancio.
La altura del asiento (845 mm) es más que correcta para tratarse de una trail: pilotos de 1,70 m en adelante llegarán al suelo con relativa seguridad.
Y las suspensiones junto al diámetro de las ruedas facilitan subir y bajar de las aceras más altas.
En carretera y de viaje
En cuanto sales de la ciudad y encaras una carretera abierta, la Zontes 703F muestra su verdadera personalidad. El motor tricilíndrico empuja con suavidad desde abajo, pero es en la zona media (5.000-8.000 rpm) donde realmente despierta y se convierte en un propulsor lleno de vida. A ritmos legales, la respuesta es inmediata sin necesidad de jugar con el cambio, y cuando decides estirar el motor, las sensaciones son muy satisfactorias, con una entrega contundente pero progresiva, sin saltos, salvo el comentado efecto cuando cierras gas del todo y vuelves a abrir, que en carretera apenas se nota.
La protección aerodinámica es otro punto fuerte: con el parabrisas en la posición media, el impacto del aire se reduce notablemente en autovía, pudiendo rodar a 120-130 km/h con total confort. Solo a velocidades superiores y con la pantalla en posición alta he podido notar algo de turbulencia en la parte superior del casco. En general la comodidad y ergonomía es otro de sus atributos principales.
En cuanto al comportamiento dinámico, las suspensiones tienen un reglaje muy adecuado con un funcionamiento de calidad, son lo bastante firmes para transmitir seguridad en curvas rápidas y lo suficientemente confortables para absorber irregularidades en carreteras de mal firme. El tren delantero es lo bastante preciso para entrar en las curvas con confianza y la moto resulta más ágil de lo que podría hacer temer su peso. En mi opinión, su comportamiento dinámico en zonas de curvas es su mejor cualidad.
La frenada es más que correcta para una trail de sus características, al no tener recorridos Off-Road no hay tanta transferencia de peso al frenar fuerte, aunque lógicamente hay que estar más atento que en una naked deportiva. En frenadas fuertes, conviene esperar a que la horquilla se hunda un poco antes de frenar a fondo y ayudarse del freno trasero para que la frenada resulte más eficaz y estable.
La sexta marcha permite mantener cruceros altos sin forzar el motor (6.500 rpm a 120 km/h), Solo si quieres asegurar un adelantamiento rápido necesitas reducir una marcha. El quickshifter ascendente hace su trabajo de forma rápida y eficaz, sin golpes bruscos ni cortes exagerados. En sexta, puedes ir a 3.000 rpm y acelerar suavemente, el motor ganará vueltas sin protestas ni tirones, lo que lo hace muy agradable.
Está claro que es una gran viajera, cómoda, con capacidad de carga, con buena habitabilidad para piloto y pasajero, un motor agradable y solvente y buen aplomo y estabilidad de marcha.
No es de las trail más parcas en consumo, de las trail medias que hemos probado últimamente es la que más ha consumido con unos consumos medios entre 6 y 6,2 litros a los 100 Km. esto la dota de una autonomía comprobada de 300 Km con margen de unos 50 km para encontrar gasolinera.
En resumen: una moto diseñada para devorar kilómetros con comodidad y aplomo, con un motor que transmite sensaciones y un comportamiento que inspira suficiente confianza.
En Off-road la 703F sorprende por su dualidad, cuando piensas en ella como moto para usar fuera del asfalto. Por un lado tiene componentes que parecen muy pensados para ello como son su manillar o sus llantas de radios de 21” y 18”, diámetros puramente Off-Road, sin embargo, otros, como sus suspensiones de solo 180 mm de recorrido o su peso de 236 kilos, nos indican una vocación más bien asfáltica.
Está claro que no pretende ser una enduro y puede atragantarse en pistas complicadas o trialeras, pero tiene un comportamiento muy digno en pistas fáciles en las que no hay arena o barro profundos . La posición de conducción en pie es natural, con un manillar suficientemente alto para manejarla con comodidad, aunque si te acercas al 1,80 conviene girar un poco el manillar hacia adelante o poner alzas para ganar control. Su estrechez en la zona central facilita sujetarte con las piernas y moverte encima de ella cuando vas de pié. Un buen detalle es poder quitar las gomas de las estriberas, sin ellas la sujeción de las botas es firme, incluso con la suela mojada.
La entrega del motor, podría mejorarse cuando cortas gas del todo y vuelves a abrir, esa apertura es algo brusca, no es problema en pistas fáciles, pero sí en curvas muy cerradas y para maniobras de muy baja velocidad, en ellas tienes que ayudarte del embrague para suavizar estas reacciones. No se si el acelerador por cable es responsable (le sucede algo parecido a la Kove 800, también con acelerador por cable) e iría mejor un acelerador electrónico, aunque también puede influir la gestión de la inyección para conseguir la homologación Euro5, pero por 8.999€ no se puede pedir más.
El peso se deja notar en parado, en giros cerrados y en las secciones muy técnicas, pero en pistas más abiertas, a más velocidad, la moto se siente equilibrada. Las suspensiones tienen recorrido suficiente para absorber baches moderados y las llantas de 21 y 18 pulgadas facilitan circular por caminos de grava y piedras con solvencia.
Tiene un práctico cubre carter de aluminio, pero no tiene defensas de serie, algo imprescindible en Off Road donde es muy difícil no tener alguna caída.
En pistas anchas y rápidas es donde más se disfruta. Es más una trail rutera que se defiende fuera del asfalto, ideal para quien busca una moto viajera, practica y que le permita alguna salida por pistas sin grandes pretensiones. Aunque esto es relativo a la solvencia del piloto, con un piloto experto a sus mandos se puede defender en terrenos con mayores dificultades.
La prueba la hemos tenido que terminar antes de lo que teníamos previsto y nos hemos quedado sin poder saciar nuestra curiosidad sobre el funcionamiento de las cámaras y la iluminación adaptativa, no obstante reflejo lo que se deduce sobre ellas en el manual y la información del fabricante.

La Zontes 703F incorpora dos cámaras Full HD, una delantera una trasera, de serie, una característica única en su segmento. El sistema está diseñado para grabar la ruta de forma continua y mejorar la seguridad del piloto ya que, aparte de la grabación de las rutas para compartirlas con el resto de participantes y guardar un recuerdo, puede servirnos como sistema de seguridad para registrar incidentes.
Características principales:
- Resolución: Full HD 1080p, con gran angular para cubrir una amplia zona delantera y trasera.
- Grabación en bucle: Los vídeos se almacenan en memoria interna de 128 GB (con posibilidad de extraer archivos vía USB o app).
- Activación automática: Se encienden al arrancar la moto y graban todo el tiempo sin intervención del piloto.
- Modo manual: Desde el menú del TFT se pueden iniciar/parar grabaciones o tomar capturas.
- Visión nocturna: Optimización para grabación en condiciones de baja luz.
- Acceso desde el cuadro: Permite visualizar en tiempo real la cámara delantera o trasera en la pantalla TFT (útil al maniobrar o en tráfico).
- Integración con la app móvil: Descarga y gestión de vídeos desde el smartphone vía Bluetooth o Wi-Fi.

Zontes no indica la duración máxima de la grabación antes de completar el bucle y empezar a sobreescribir lo antiguo, pero con su resolución y 128 gigabytes de almacenamiento, debería permitir entre 17 y 20 horas de grabación continua.
Respecto a la iluminación, además del sistema Full LED, la 703F incorpora luces auxiliares adaptativas que se activan al inclinar la moto. Los sensores detectan el ángulo de inclinación y a medida que aumenta se van encendiendo segmentos en el lado del interior de la curva iluminando parte de la calzada y arcén que quedan fuera del alcance del haz principal. Esto mejora la visibilidad lateral y reduce el efecto de “zona oscura” cuando se viaja de noche por carreteras reviradas incrementando la confianza y por lo tanto, la seguridad.
Conclusión:
La Zontes 703F no es simplemente una moto que basa su éxito en un precio bajo y unas opciones muy completas, es un gran producto con un conjunto muy equilibrado. Con un diseño atractivo, un equipamiento sorprendente, un motor tricilíndrico lleno de personalidad, comodidad para viajar, estabilidad y prestaciones en carretera y la posibilidad de salir del asfalto, se posiciona como una de las trail medias más interesantes y la de mejor ratio calidad/precio.
La carretera es su terreno natural, donde ofrece confort, protección aerodinámica y un motor capaz de divertir sin comprometer la suavidad en uso diario. En ciudad se defiende bien, y permite aventurarse sin dramas en pistas, aunque no es su hábitat principal.
Un moto para el motorista que busca una trail asfáltica polivalente, con capacidad para viajes largos, comodidad para el día a día y equipamiento de primer nivel sin pagar un precio premium. Si tus planes incluyen principalmente carretera y solo alguna pista sencilla, es la candidata ideal.


