Ilegales en Madrid – Con un pie en la tierra y otro en el infierno

Escrito por Dani Matute. Publicado en Kustom Kulture

Ilegales en Madrid 1
Musica a dos ruedas- Pues sí, amiguitos. Una pequeña representación de Super7moto.com nos desplazamos hasta el concierto madrileño de Ilegales. Sin nuestras monturas, que nuestras viejas damas no tienen autorización para circular por el centro de la capital y ya íbamos a disfrutar de bastante ilegalidad esa noche.

Antes de entrar al Teatro Barceló calentamos motores y gargantas en bares aledaños, hablando de música. Una vez dentro, apenas tuvimos tiempo para acercarnos a la barra o charlar de lo que estábamos viendo. Porque Jorge y sus Ilegales no hacían más que disparar canciones. Más que dispararnos, nos ametrallaron una tras otra, se superó la treintena de temas. Echamos de menos la locuaz, chulesca, mordaz y políticamente incorrecta verborrea de Jorge: a penas dedicó dos o tres frases a los presentes. Pero imaginamos que su principal prioridad era aprovechar el poco más de hora y media de la que disponían y rellenar cada segundo con música.

No faltaron sus canciones más conocidas, las más bandarras, las que invitan a la juerga y al punk y hacen que sus seguidores salten y griten: “Destruye”, “Hola, mamoncete”, “Todo lo que digáis que somos”, “Soy un macarra”, “Bestia, bestia”… También incluyeron himnos agitados o de agitación tanto viejos como nuevos: “Tiempo nuevos, tiempos salvajes”, “Si no luchas te matas”, “Mi amigo Omar”… Incluyeron muchos temas nuevos además de los dos mencionados antes: “No tanta tonto”, “Mundo carapijo”, “Suicida”, “Voy al bar”…E imprescindibles como “Blues secreto”, “Yo soy quien espía el juego de los niños”, “Regreso al sexo químicamente puro” y “Ángel exterminador”. Y para sorpresa, al menos para la mía, “Ángel exterminador” no fue la única pieza pausada e intimista. “Me gusta como hueles” estuvo presente. Y “El bosque fragante y sombrío” también sonó en este concierto. Un tema profundo e íntimo, que tiene un tufo inquietante a despedida pero que, también en mi opinión personal, es un temazo. Me dejo muchas canciones en el tintero pero ante tal avalancha de música es complicado retenerlas todas. Y, a pesar de todo, no terminamos “Agotados de esperar el fin”.



Por cierto, muchas veces dejamos que esa faceta indomable del que nada se calla y dice las cosas como las piensa nos eclipse al maravilloso guitarrista que es Jorge Fernández. En el mundillo está muy valorado, con razón, pero si a la gente normal de a pie nos piden que mencionemos guitarristas españoles, no creo que saliese en muchas listas.
En definitiva, amiguitos, un concierto totalmente recomendable. Y si no podéis asistir al próximo que tienen programado en Madrid en Mayo, haceros una lista en Spotify, por ejemplo. Y qué bien que estaría que todos interiorizásemos sus frases más incendiarias: “Levántate y lucha, esta es tu pelea. Levántate y lucha, no voy a luchar por ti”.

PD: El título del artículo está sacado de una canción de Ilegales sobre motocicletas: Dos ruedas y un motor, concretamente dice: “Luchaba con una carretera hecha de puro tiempo/ Tenía un pie en la tierra y otro en el infierno / Despertó a un sueño sin fondo, de vida vegetas/
Soñaba con su pasión, dos ruedas y un motor·.

Y ahora, voy a perderme un rato en el bosque fragante y sombrío.