Gritando en Silencio + Kamikazes en concierto: Para ser uno más, mejor ser salvaje

Escrito por Dani Matute el . Publicado en Kustom Kulture

gritandoweb1
Música a 2 ruedas- Vaya por delante que estos tíos ya nos habían conquistado en los meses pasados, escuchando todos sus discos y viéndolos grabar su mini concierto para Radio 3, como os contamos aquí. Pero es que, tras este concierto en el foro, entran en el Olimpo de nuestras bandas imprescindibles. Salvajes, honestos, agradecidos. De principio a fin.


Y si empezásemos por el final, os adelantaríamos que terminaron como debe ser, con una canción para despertar conciencias, aullar y saltar, y dejando a un lado la tontería y teatralidad de despedirse para volver y acabar con bises. No, aquí te lo dan todo y no te engañan. Pero no vamos a empezar por el final que luego nos dicen que no queda bien y la visceralidad empaña nuestras crónicas…lo gracioso es que crean que nos importa.

En fin. Además del concierto, la noche nos sirvió para volver a repensar lo triste que va a ser no poder llegar a la puerta de muchos garitos y sitios chulos de Madrid con nuestras ancianas veteranas motocicletas. La sala Mon Live (antigua Penélope o la más antigua MOPU) está en Moncloa, fuera de la almendra central, pero dentro de la M30 con lo que están contados los días en que nuestras burras huellen estos territorios. Y también hubo sitio para la nostalgia al pasear por los míticos bajos de Aurrerá y sus templos heavys, Tuareg y Lemmy, así como otros garitos desaparecidos como El Sapo Azul, o las discotecas JJ Eslava/Inn donde solíamos pastar tras saciar la sed con una leche de pantera en el, aún superviviente, Chapandaz.

Pero vayamos a lo que nos importa que es la música. En una sala abarrotada vivimos una mágica noche de rock. Nos parece que la próxima vez que vengan estos sevillanos a la capital, van a tener que reservar otra sala de más aforo, una Riviera o así. Se encargaron de calentar el ambiente y prender el primer fuego, los madrileños Kamikazes, con su punk-rock descarado y macarra presentando “Niños muertos” su primer disco. No los conocíamos, pero nos gustaron a pesar de que el sonido no era totalmente limpio. Sin duda tienen un buen futuro por delante. Muchos seguidores en primera fila y muy coreadas sus “Mariposas Kamikazes” y “El ojo del huracán”. Atención también a su “Circo interno”. Mención aparte el “paseo” de Kata, el cantante, sobre el público y el pogo final que pidieron a sus fans.
gritandoweb2
Y, al poco de terminar Kamikazes, subieron al escenario Marcos Molina, Miguel Ángel Santos, Alberto Curtido y Jorge Correa, los cuatro integrantes de Gritando en Silencio, a preparar los instrumentos mientras que el quinto de la banda, Carlos Roldán, nos vendían camiseta y pañuelo del grupo en el stand de merchan. Y enfundados en ella y tras los besos de rigor al escudo empezamos a cumplir la reciente promesa de sudar y darlo todo por este equipo nada más terminar los acordes de la introducción y comenzar los de “Estaré en el bar”. Menos mal que la hidratación a base de agua, lúpulo y cebada previa al concierto fue la justa y necesaria para afrontar las dos horas que quedaban por delante. Más leña al fuego con “¿Dónde te has quedado?” y Madrid les dejó claro que en casa no se había quedado, que estaba allí con ellos. Nos embistieron con “Rumbo de colisión”, de su ultimo disco “Material Inflamable”. Una canción musculosa y arrolladora en directo y el público respondiendo al mas alto nivel. Tanto que los sevillanos no pudieron hacer menos que rendirse a la sala y amenazar a los madrileños con mudarse a la capital, reconociendo la conexión especial con sus seguidores aquí. Y como la diferencia la marca la “Actitud”, nos demostraron que la tienen a tutiplén. Pura actitud rock and roll que no puede faltar en un concierto de los Gritando.

Retomaron su último trabajo con “Mi último cartucho”, enlazando con “Dos semanas y unos domingos” para darnos un pequeño respiro con el medio tiempo blusero de “Sueños rotos”. Nos recordaron que a veces hay que saber irse a tiempo con “Sácame de aquí”. Y nos hicieron una llamada “A las armas” y con puño en alto cantamos todos que sólo hay una solución para esta sociedad: unirnos y luchar, levantarse y seguir luchando contra ese saqueo al que le han llamado crisis. Piel de pollo, oiga.



Bajamos el nivel de exigencia social y combativa con la canción más lasciva de todo su repertorio, “Entre tus piernas”. A estas alturas ya estábamos convencidos y conquistados. Y saboreando un directo enérgico tanto de parte de los artistas como de los asistentes. Quizás nos habíamos acostumbrado a audiencias más maduras y tranquilas en pasados conciertos. Enlazaron tres consecutivas de su anterior disco, “La edad de mierda” con “Alma de blues” para volver a su primer trabajo “Contratiempo” con la muy coreada “Mírame desnudo” aunque recortaran un poco su coda final. “Dos copas de más” para despedir de otra manera a ese amigo que se ha ido. Y tercer corte seguido de ese debut discográfico con “Rutina en las venas”, tema que hicieron con Albertucho y que en este bolo su parte la asumió Luka SinRaza, artista sevillano que no conocíamos pero que sí debía hacerlo la chica que estaba delante nuestro teniendo en cuenta el grito que soltó cuando Marcos lo anunció. Luego una de nuestras favoritas, con un tema de perdedores, de esos que tan bien se les da cantar y contar: “Perdedores en la lluvia”. Tras ella, Marcos cogió el dobro negro y el slide para encarar la mejor canción de su último LP (en nuestra personalísima opinión), “Volviendo a casa”, rock-blues-country sureño donde nos contaron cuánto tira tu tierra y, sobre todo, tu gente. Y que “para ser uno más, mejor ser salvaje”. Y qué coño, para que bajar el nivel si puedes tocar “A la luz de tu sonrisa”. Clasicazo entre sus seguidores. Tanto que los Gritando dejaron que el público cantara gran parte de la letra. Algo tendrá este tema cuando el otro día, escuchándolo en casa, mi hija de 9 años me dijo que le gustaba mucho, que si podía grabárselo en su nuevo MP3 (reproductor donde, al lado de Michael Jackson y Queen sólo entra alguna canción de Amaia y similar más acorde a su edad y a los tiempos que corren). De nuevo músculo con “Vértigo”, temazo de su segundo larga duración, “Maldito”. Volvieron a tirar del último disco con “Como si no hubiera nada más” recordándonos que la vida hay que exprimirla y vivirla cada día. Marcos deja que el bajista introduzca la siguiente canción, al tiempo que invitan a subir a Kamikazes y a Luka para tocar el “Rock ‘n’ roll de Barrabás”. Fin de fiesta reivindicativo, combativo, corrosivo, rockero y de mover los pelos largos (los que los tengan, como por ejemplo Marcos, que se quitó el pañuelo). Y fin. Sin bises, como os adelantamos al inicio de la crónica, para no perder su tiempo ni el nuestro con despedidas falsas tipo “cuelga tú, no cuelga tú…”. Dos horas de buena música y buen ambiente.
gritando en silencio 1568281858.41.2560x1440
Por poner un pero al concierto, como en muchos, el sonido de la sala. No sabemos la razón por la que la voz suele sonar poco clara. Sobre todo, se nota cuando los cantantes se dirigen al público y no se les entiende. Mejora un poco durante las canciones y más cuando se conocen las letras.

En definitiva, un gran concierto de un gran grupo que, con cuatro discos en el mercado, ya tienen que dejar fuera de su setlist canciones clásicas para sus seguidores y otras de mucha calidad sin bajar el nivel en ningún momento. No seáis unos dejados e intentad escuchar a estos chavales. Tened en cuenta que, en otra época donde las radios y televisiones mimaban más el rock, serían de los grandes, conocidos en todo el país.

Artículos relacionados