Música a 2 Ruedas: ROBE – Ahora es cuando saltamos como unas putas locas

Escrito por Dani Matute el . Publicado en Kustom Kulture

Concierto Robe Iniesta Madrid 2022 Super7moto1
Música a 2 Ruedas- Mi jefe grasiento me citó a las seis de la tarde de una tórrida tarde de preverano madrileño con la excusa de no llegar demasiado justos al concierto que empezaba a las nueve. Ninguno de los que fuimos entendimos esa necesidad de pasar calor extra, pero quizás como nuestras viejas monturas, nosotros también necesitamos un poco de estárter al arrancar que si no, gripamos.


En realidad, no estaba previsto que yo fuese al Tierno Galván. Pero, por desgracia, me pasaron la entrada de una compañera que estaba afrontando una semana horrible y que, por su sentido de la responsabilidad, no se dejó convencer cuando intentamos aconsejarle que quizás las tres horas de música podrían ayudar a sanarle un poco el alma. La tuvimos presente en todo el concierto. Mucho más mis compañeros de correrías pues salgo perdiendo en la comparación en muchos sentidos.

El caso es que nos presentamos, previas dos paradas en boxes a cambiar gomas y repostar líquido amarillo en sendas terrazas, en el auditorio de Arganzuela, donde lo primero que hicimos fue volver a llenar depósitos y aposentarnos, en principio provisionalmente, aunque luego tornase definitivo, en una de las anchas gradas recubiertas por césped.

A las nueve y poco, con demasiada luz aún, comenzó el concierto. Robe aprovechó para criticar “la normativa de mierda de Madrid” que les obligaba a empezar tan pronto…Bueno, algo de culpa tienen ellos, porque les gusta tomarse un descanso en medio de los conciertos.

Me gustaron mucho los temas de los dos primeros discos de Robe que desfilaron al inicio: “Del tiempo perdido”, “Por encima del bien y del mal”, “Por ser un pervertido” y “Nana Cruel”. También el último single, “Ininteligible” que fue la elegida para irnos al descanso. Antes de eso, la primera concesión a Extremoduro fue “Si te vas”, que encajaba perfectamente con el repertorio desgranado hasta ese momento. Nos dio la sorpresa con un nuevo tema, que presenta Robe, diciendo que las primeras veces son importantes e inolvidables, como la primera vez que se escucha una canción. Nos quedamos un poco sorprendidos de la novedad y del tono desenfadado (hasta un poco pop) del tema, que chirría un poco con la propuesta que teníamos hasta ahora encima de la mesa. Afortunadamente, en ese momento llegaron nuevas provisiones de agua con cereales malteados para digerir mejor el cambio de estilo. En esto que parafraseando al alcalde madrileño que da nombre al parque y auditorio, Robe exclama: “Rockeros, el que no esté colocado, que se coloque” y plantea que, posiblemente, don Enrique hoy en día tendría que estar exiliado en Bélgica por esas ideas. Y vuelven a Extremo, con “Tu corazón”, “Tango suicida” (para suicidas los mosquitos que nos acribillaron toda la noche, cojones, que ni mi casco recibe tantos impactos en la carretera) y “Segundo movimiento: Lo de fuera”. Y lo dicho, nos fuimos al descanso tras “Ininteligible”.

En la media hora de asueto, fue inevitable comparar la extraordinaria energía que transmitía Extremoduro con Uoho tocando las mismas canciones, con la más baja que sentíamos en esa noche madrileña. Soy un enamorado de Woody Amores en la guitarra y me vais a llamar loco. Pero creo que se nota demasiado que no son sus canciones, que sus dedos no se mueven por los trastes con la misma alegría y desenfreno que lo hacía en Sínkope…O como lo hizo en la segunda parte del concierto.

Porque cuando se tocaron entero el Mayéutica, ya fueron palabras mayores. Ahí sí, sí señor. En mi humilde opinión, este disco es tanto de Robe como de Woody, porque sus guitarras son imprescindibles y encajan con el trabajo lírico y compositivo de Robe de forma magistral. Si el disco se hace disfrutón a la par que corto en versión estudio, no os digo nada en directo. Espectacular también la sintonía del público con estas nuevas composiciones coreando como putos locos y locas los “yo no soy el dueño de mis emociones” y el ya clásico “quiero hacerte bailar como una puta loca”. La peña también agradeció el detalle de Woody de obsequiarnos con sonidos en plan Tom Morello a su guitarra, llegando al delirio cuando sacó el atornillador para acoplarlo con la guitarra.

En los bises, más guiños a los espectadores clásicos de Extremoduro, con “A fuego lento”, “La vereda de la puerta de atrás” y “Ama, ama, ama y ensancha el alma”. Me jugué el físico haciendo ver a mis compañeros de correrías que había sido todo muy al estilo del Real Madrid, remontando al final para rematar en la prórroga. Al final no me pegaron por mi chascarrillo, pero estoy vetado en los próximos saraos musicales.

Y a las doce, la carroza se volvió calabaza y todos despertamos de aquel ensueño para encaminar nuestros pasos a casa (los menos jóvenes) o a algún garito a continuar la noche (los menos mayores).

Para terminar, unas cuantas reflexiones lanzadas al aire:

- Ha hecho mucho daño entre los acólitos de Extremoduro la suspensión de la gira de despedida y, aunque una gran parte de ellos disfrutan con lo que hace Robe en solitario, para ellos no es lo mismo.

- Si en la primera parte del setlist el protagonismo instrumental lo ostentan Carlitos, el violinista, y Lerman, el saxofonista-bajista, no cabe duda de que Woody y sus guitarras lo hacen en la segunda parte, donde también destaca Álvaro en el roland, aunque sin olvidar el trabajo en los coros de Loren (ay esos agudos casi heavies). A lo largo de todo el concierto la guitarra de Robe queda un poco tapada y como en segundo plano, restando esa furia que mis sufridores compañeros demandaban.

- Personalmente, hubiese disfrutado más un concierto en exclusivo sobre los temas de Robe (vaya, parece que a mí tampoco me sentó bien tener que devolver la entrada de Extremoduro). Y, ¿por qué? Porque como decía el nombre de su anterior gira, AHORA ES EL MOMENTO de Robe. Este AHORA ES CUANDO es otra cosa distinta, me parece a mí, pensado para calmar a los seguidores de Extremo.

 

Si podéis acudir a algún bolo cerca de vuestra ciudad de esta gira, no os lo penséis. Merece la pena.

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