HONDA CrossTourer – Sport/turismo de aventura - Prbd 1: Todo Suavidad
Article Index
El motor: Plenitud y Suavidad
Efectivamente, un motor suave, tanto a un régimen justo por encima del ralentí, tal y como hemos comentado, pero que también mantiene esa misma suavidad en la zona media y en el tope. Un motor, por otro lado, muy lleno, que se aplana ligeramente acercándose a la línea roja del cuentavueltas.
La sensación de poder a los mandos de este V-4, con un manillar tan ancho, se puede decir que es total. Un poder gobernado con un control en el puño que confiere a quien la conduce una confianza en cualquier tipo de carretera, incluso con firmes infames, maltratados por la meteorología y la soledad de los inhóspitos parajes que cruzan. Dejando el control de tracción aparte, con la Cross Tourer sientes en el puño una graduación milimétrica de esa fuerza que es capaz de transmitir a la rueda.
Sensaciones Dinámicas
La que resalta entre todas las que transmite vuelve a ser la suavidad.
Lo cierto es que el tacto de la moto en general es pura dulzura. Se hace muy fácil de conducir y sólo te das cuenta de que vas sobre un 1200 cuando abres verdaderamente el gas.
La conducción sobre mojado se siente tan segura, electrónica aparte, que llega a resultar, incluso, muy divertida cuando te alejas de los coches, las farolas y las franjas de pintura y te adentras en la carretera a un ritmo que sobrepasa la línea delictiva en cuanto al primer descuido.
El cambio también sigue esa misma línea de toda la moto, y resulta tan suave que puedes, por ejemplo, ir en sexta a 100 por hora, coger el embrague y bajar todas las marchas sin soltarlo hasta llegar al punto muerto sin una sola rascada, sin clancs ni cloncs, y con una sorprendente sensación de pura seda en el pie. Escalonado, además, de una forma muy bien proporcionada, permite que la velocidad de la Cross Tourer escale en el marcador como lo haría otra moto bastante alejada de su categoría.
