KTM 990 Adventure + Power Parts - Segunda opinión
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Probador 2
Oriol Puxeu
Ficha Técnica: 35 años. Peso: 90 Kilos. Altura: 1,92 metros.
Nivel: Piloto aficionado a campo y carretera, sufridor diario de atascos.
¡Ayer fue el día que todos estabamos esperando!
Sergio apareció en casa a las 4 de la tarde con el bicharraco. ¡Qu,e día tan bueno para montar, fresquito fresquito! Nos disfrazamos convenientemente y a probarla.
Al lado de su hermana pequeña, mi 690, es muy gorda, casi panzona. Es muy bajita para lo que esperaba, eso sí, viéndola parece como si la hubiesen bajado de suspensiones, no sé si es así de serie o si la habían bajado en el concesionario, aunque no lo parece.
Todo es relativo, claro, a mi me parece bajita comparada con la 690, a otros les parecerá incluso alta, pero sinceramente no lo es. No le vendría nada mal subirla un poco.
Arranco, y el cuadro se muestra parco en palabras a más no poder, ¡no hay nivel de gasolina! En una moto de 2012 y de corte "turista".
Salimos hacia Galapagar y de ahí hacia Fresnedillas y Robledo. Va MUY BIEN.
Es una moto muy fácil de llevar, se notan los kilos logicamente, pero el enorme manillar hace muy sencillo ponerla donde se desee. Se va muy metido dentro de la moto, esperaba una postura un poco más cercana a la de las enduro, subido encima de ella más que sintiéndote dentro de ella con el viento completamente desviado y sin molestar lo más mínimo.
El asiento parece de gel, no estoy seguro de que sea el de origen ni de si contribuye a esa sensación de moto "más blanda de lo esperado". Es tal la imagen de moto espartana que acompaña a este modelo que al probarla me sentí ligeramente decepcionado. ¡No había para tanto!
En cuanto a postura, los estribos, muy bajos, hacen que se vaya muy relajado sobre ella (habría que quitar sus tacos de goma -facilmente desmontables- para tener mejores sensaciones).
Según avanzamos en kilometros, pero aún por carreteras con muy buen firme, la moto se deja llevar muy fácilmente, enlaza las curvas sin exigir ningún esfuerzo, el motor está tan lleno que puede llevarse sin apenas cambiar de marcha, en ese aspecto, sin duda un sobresaliente. Los frenos, de tacto algo blando, pero muy eficaces. (Por cierto, como se desactiva el ABS?? en campo es muy muy intrusivo, especialmente el trasero, y eso que solo dimos un paseito).
A media tarde, cambiamos de moto otra vez, para pillar de nuevo mi cabra loca. (Ay mi pequeñita!!! Jajajaja, que divertida es la muy kinki, pero sigamos con la hermana mayor, que he venido a hablar de mi libro).
Tiramos hasta San Bartolomé de Pinares y de ahí subimos hacia La Cañada, un primer contacto con una pista (muy corta) para ver si los neumáticos puramente asfálticos que ambos llevamos nos dejan seguir por pistas o no.
Entre que el suelo está duro y seco y que no llevamos taco, pocos experimentos haremos con los juguetes fuera de lo negro.
Aprovecho este rato para "mirar" la moto desde fuera. Es de una belleza fuera de lo común, para muchos su anguloso cuerpo no es bello, pero a mí me encanta. Tantas horas de épica dakariana hacen que se quede en la retina la imagen de las reinas del desierto como unas de la motos más atractivas del mundo, y esta KTM recuerda a esa estirpe. Es casi una de ellas. Sólo le falta ser alta para ser perfecta. Señores de KTM, por favor, ¡súbanla un poco más!
Volvemos a cambiar de moto al cabo de un rato, vamos a hacer un par de trozos de carreterillas y una pista que pasa por un parque eólico, por fin voy a ver cómo va por tierra, aunque sea en plan light. Al sentarse de nuevo en ella tras estar subido en mi cabra loca, la sensación de salón es total. Muy cómoda definitivamente.
Entramos en la pista, piano piano y vamos viendo. De pie, creo que ya lo he dicho, sobran las gomas de los estribos, y el manillar queda un pelin bajo, unas alzas y la postura sería mucho mejor.
La moto va bastante bien, se nota enorme, claro, pero va bien. Se traga los baches sin demasiado problema. Subiendo sobre el típico tramo con suelo rizado y duro, la trasera salta pero no pierde apenas tracción.
El motor sobra casi todo en este entorno salvo que se sea un maníaco, claro. Pero es muy flexible y se deja llevar bajo y abrir a placer cuando uno guste.
El freno trasero a la mínima hace que salte el ABS. Sé que se puede desconectar. Para la próxima, con tacos y terreno humedo lo probamos.
Un rato de callejear por un pueblo para ver cómo es el bicho este a baja velocidad y la verdad es que va muy bien.
Subimos un rato más por carreteras serranas y concluimos la tarde con una buena pista, ancha pero muy rota, suficiente para probar las suspensiones. Era de esperar que fueran buenas, y lo son. Parecen blandas al principio porque no son nada secas, pero son muy efectivas, la moto se deja llevar rápido por encima de agujeros sin descolocarse, otras trail de su porte acabarían dentro de uno de ellos.
Bueno. Y se acabó lo que se daba, descenso de un puerto corto detrás de coches y un trozo de autovia hasta casa.
Muy cómoda para autovia, sin más, aquí cualquier moto es un autentico tostón.
En resumen:
Gran moto, pero con cosas mejorables, a saber:
- Calor en las piernas y pies.
- Altura al suelo, de hecho, en tumbadas fuertes, si intentas sacar el pie echandolo hacía delante, encuentras el suelo muy pronto.
- Cuadro con información escasa.
- Muy voluminosa en la parte inferior.
Lo mejor:
El motor y las suspensiones son buenísimos, muy muy buenos.
Oriol Puxeu
