BMW K 1600 GT: El AVE sobre 2 ruedas - Tercera opinión
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Probador 3
Sergio Hidalgo
Ficha Técnica: Edad: 35 años.Peso: 76 kilos.Altura: 1.76 metros
Nivel: Piloto de la Copa del Manchego. Ganador de la categoría Extreme SIN de la Mac90-2.011
¿La rutera de los quemados?
Nunca me han llamado la atención las grandes ruteras, al menos no tanto como las motos deportivas. Motos en las que lo que premia es la efectividad y que, si tienes el cuerpo hecho a ellas, te permitirán hacer largos viajes sin sufrimientos. Ve a trabajar todos los días y sal a dar una vuelta por la sierra los fines de semana y tu cuerpo aguantará un viaje a los Alpes sin problemas.
Pero claro, BMW, que parece afrontar una época de genialidad creativa con las últimas motos que está produciendo, está haciendo que la R forjada a fuego en mi cerebro pierda fuerza (hablando de viajar, claro). Y es que con sólo arrancar la K1600 GT ya emociona. El motor de esta BMW es una verdadera maravilla. Suena como una RR, da una potencia de 160CV, tiene tantos bajos que permite salir casi al ralentí sin traqueteos y estira de una manera que eriza el pelo a cualquiera. Todo este poderío viene además acompañado con una suavidad destacable, sin brusquedades al cortar/dar gas ni picos o baches de potencia. Por otro lado tiene una frenada potentísima y entra en curvas con agilidad, rapidez y estabilidad, sin meneo alguno.

Ciudad
Un problema que suelen plantear algunas motos con estas dimensiones es que la gente de estatura media no llega con holgura al suelo, ya sea por un asiento ancho, alto o las dos cosas. En esta pedazo de K1600 sí se llega al suelo con margen suficiente para tener buen apoyo y mover con seguridad sus 300 y pico kilos. Aunque claro, moverla sin ayuda del motor cuesta, no me hubiese importado nada disponer de una marcha atrás. Aparcar la moto en una ligerísima cuesta abajo sin posibilidad de salida hacia delante es uno de los peores errores que puedes cometer con la K1600GT. Como esto te pase estando sólo ya puedes volverte a casa andando.
No es una moto para colarte con soltura entre los coches atascados, pero por lo menos tienes unos altavoces que te harán más amena la espera.
Curvas
La facilidad con que se tira esta moto y su estabilidad en curva consigue que te puedas divertir como un enano a lomos
de este pedazo de monstruo. Una vez eres consciente de que vas encima de más de 300 Kg y tienes cuidado de no entrar más deprisa de la cuenta en las curvas te verás atravesando sistemas montañosos (asfaltados) con una sonrisa de oreja a oreja. Su volumen no la convierte en un mueble con ruedas, esta moto es muy divertida y cualquiera con buenas manos podrá llevarla a buen ritmo, disfutando y, al menos durante los primeros miles de kilómetros, sorprendiéndose de su buen hacer.
La frenada es muy potente, segura y asistida con ABS de última generación. La K no cambia drásticamente de geometría en grandes frenadas, lo que facilita su conducción.
Al acelerar puedes apoyarte en el tope creado al separar asiento de conductor y pasajero. Este detalle consigue que se pueda conducir sin tensión en los brazos, incluso cuando se retuerce el puño de gas con maldad. Y es que su control de tracción te permitirá acelerar con maldad pero sin miedo. El problema es que hacerlo al pasar por encima de un desnivel o bache que haga saltar la moto dejará la moto seca. Al tomar contacto con el suelo te encontrarás con que la moto ha dejado de empujar por haber entrado el control de tracción. Bastante desagradable por el golpe que te llevas contra el depósito.
Autopista
Se vuelve a hacer patente lo bien construida que está. Espera a un día ventoso, coge una curva con zonas de asfalto roto, a alta velocidad y con la pantalla en su posición más alta y verás que la 1600 aguanta de una manera que se podría tildar de mágica.
La pantalla, que se puede subir y bajar con uno de los botones situados en la piña del manillar, ofrece una protección sobresaliente. En su posición más alta pude experimentar las consecuencias de la aerodinámica al notar una fuerza en la espalda que me obligaba a apoyarme en el manillar. Bajando un poco la pantalla pude ver como desaparece esta fuerza, la pantalla sigue protegiendo del viento y mis brazos podían ir relajados.
El Control Cruise funciona a la perfección. No sólo permite soltar la mano del puño de gas sino que además se puede subir y bajar la velocidad con la mano izquierda. Además será bastante útil en viajes por autopista, en los que es fácil despistarse y superar el límite de velocidad.
