Ducati StreetFighter 848 - Segunda opinión
Article Index
Probador 2
Nombre: Tomás Pérez.
Ficha técnica: Edad: 54 años, altura 1,91m, peso 107 kilos.
Nivel: 3º Clasificado en la categoría Twin del campeonato Mac-90.
El Sonido Ducati
El bramido de Ducati, con ese característico timbre metálico de fondo que aporta el Desmo y que en el caso de la SF 848 escapa por dos silenciosos con forma de cañón, puede escucharse con distintas interpretaciones. Por ejemplo, la maliciosa de mi amigo Ignacio, que, al poner en marcha la SF 848 junto a él, dejó caer este comentario rematado por una cáustica carcajada:
-¡Vaya! Ya ha arrancado el cortacésped.

A un servidor, las detonaciones que salen por la boca de los escapes de esta Stretfigter con la retención de su motor me trasladan al instante en el tiempo y en el espacio, como sólo los olores y los sonidos lo pueden hacer, y me sitúa en plena bajada de Montjuich. Efectivamente, si cierro los ojos, me siento en el ángulo de Miramar, en la redonda del Etnológico o en el codo del Teatro Griego escuchando reducir a Grau, a Cañellas, a Morante a Mario Lega o al malogrado y nunca suficientemente venerado Víctor Palomo.
Posición
Cuando te sientas sobre la SF 848, por pura gravedad, echas el tronco hacia adelante y, de forma natural, buscas con las manos dos semimanillares; sin embargo, tropiezas con un tubo plano atravesado sobre la tija superior. Después, cuando elevas un pie en busca de la estribera, sientes que se queda corto y que tienes que alzarlo y retrasarlo unos cuantos centímetros para encontrar el lugar de su apoyo. La posición de la SF 848 es algo más que radical, es casi extrema, para tratarse de una moto de manillar plano. Lo cierto es que carga tanto delante que en los dos kilómetros iniciales de ciudad, con los músculos en frío, sentía cómo los agarrotaba exactamente igual que durante las primeras vueltas a la pista, ésas que das todavía en frío, con la moto de carreras.

La SF 848 de noche
Vaya por delante que, con mi 1,92, cogido al manillar de esta moto en marcha, no diviso ninguna parte de ella en el frente, excepto los espejos, y ligeramente de reojo, nada más. Tan sólo el frente con el asfalto en primer término que se abalanza vertiginosamente sobre mí. Para ver el pequeño, y sin embargo completo, cuadro de instrumentación, tengo que mirar hacia abajo, casi en vertical, y retirar por un momento la atención de la carretera. Con esa perspectiva, el haz que proyecta el faro de atractivo diseño se antoja como una alfombra iluminada con forma de sopera, sobre la que parece que vas a pisar a cada centésima que transcurre. Una luz suficiente para los tiempos que corren, pero por encima de la media, tratándose de una naked, más aun si encentemos el foco de larga distancia cambiando el conmutador a la luz de carretera (larga).
El Carácter de la Streetfigther 848
Tal vez la SF 848 sea la naked pura –dejando al margen las muscle-bike- más radical que he probado, tanto por posición como por tacto de motor. Podríamos dejar en mal lugar a este soberbio modelo, si lo sacáramos del hábitat para el que entiendo que Ducati lo ha diseñado; podríamos hacerlo si subrayáramos lo dura y exigente que se vuelve en el uso urbano, en ese traslado cotidiano hasta el trabajo; pero podríamos decirte también, para ese caso, que la SF 848 te aporta un servicio extra en pro de tu economía, si es que quieres ahorrarte la cuota del gimnasio, haciendo con ella varias horas de ciudad a la semana. Podíamos dejar también en mal lugar a esta moto de casta bravía diciendo de ella que resulta llamativamente cansada, si te apetece pasear con ella, sobre todo cuesta abajo. Tuve ocasión de comprobarlo, o más bien de sufrirlo, acompañando a un nutrido grupo de harlystas en el descenso del Puerto de Navacerrada hasta el centro de Madrid. Pero, claro, ¿quién se plantea una conducción contemplativa y meditabunda de la moto disponiendo en el puño del poder de todo un Testastetra de Ducati?

Por el contrario, esta moto se mostró de lo más divertida y relajada, sí, relajada, transitando por los puertos de montaña, sobre todo en subida. Sí bien es cierto que el motor de la SF 848 viene derivado del de su hermana deportiva, la EVO, tampoco tiene sus cotas de distribución, tan radicales, por no decir directamente de competición; y así, el cruce de válvulas, que es la forma actual de modelar el carácter de los motores Desmo, se ha reducido de los 37 en laEVO a los 11º de vuelta de cigüeñal para esta Streetfigther. Resultado: Una verdadera delicia para los amantes de la moto deportiva a la que sólo pone freno el sentido común de cada uno, porque con la SF 848 se puede ir muy de prisa, y eso lo comprobamos al dar el siguiente paso, para llevarla al escenario en el que se puede y se debe ir de prisa de verdad.
Vaya por delante que la SF 848 dará a su propietario la posibilidad de rodar en una tanda libre cada vez que sienta el deseo desfogar todos sus ímpetus velocistas y, dependiendo de sus manos, podrá incluso inscribirse en el grupo de los rápidos, a pesar de tratarse de una naked.
Tal vez mis compañeros destaquen otros puntos, pero el que más me llamó la atención es el comportamiento que brinda esta SF 848 sobre la pista en las sucesivas segundas partes del circuito. Trataré de explicarme:
Si definimos las frenadas, las entradas en las curvas y los pasos por las mismas como las primeras partes de un trazado, diremos que esta Ducati sobresale por la rapidez con la que escapa de los virajes, encara los tramos rectos y te catapulta hacia la curva siguiente. Aunque, ciertamente, en el paso por curva, gracias a la posición puramente deportiva de sus estriberas sin avisadores, permite hacer inclinaciones casi de Gran Premio. Después, cuando empiezas a divisar la salida del viraje, puedes abrir gas muy pronto y muy inclinado, y si has ajustado bien la marcha de manera que en ese momento ves las 6.000 rpm en el marcador, sentirás cómo este Testastetra empuja con una fuerza impensable en un bicilíndrico de sólo 8 y medio. Además, acelerando con la SF 848 todavía bastante inclinada, transmite en su conjunto la sensación de una nobleza sorprendente, que no deja pasar ni la más mínima oscilación al manillar (tan común en muchas motos) mientras llevas el motor a su régimen máximo. Una prueba evidente de esa nobleza es la ausencia de un amortiguador de dirección en una moto de este nivel y de estas prestaciones. ¡Qué mayor muestra de la confianza puede dar Ducati en el diseño de su geometría!
Pegas
1ª.- Embrague muy duro. Y desde luego no tengo la mano pequeña.
2ª Visión recortada a través de los espejos, no por el tamaño, sino por la silueta de diseño con la que Ducati los ha recortado. Una visión tan recortada que, haciendo la labor de monitor para un curso, me esforcé tanto y tanto en controlar a todo el grupo mirando a través de los espejos, que por dos ocasiones perdí el frente por completo y me salí por interior a la tierra del circuito. Nunca me había pasado, pero no hay mal que por bien no venga, y aquella embarazosa situación me sirvió para mostrar a los alumnos cómo también por los márgenes del circuito, literalmente por la tierra, la moto se aguanta una barbaridad.
Conclusión
No cabe duda de que se puede reprochar a este modelo la falta de bajos en un uso urbano o de relajado paseo; se puede, puesto que hablamos de una moto matriculada y además con manillar plano; pero para eso, para un uso un tanto más relajado, ¿no os parece que la marca de Boloña ya ofrece los motores de cuatro válvulas?
Aunque, ojo, por pocas válvulas que monten, no dejarán de mostrar ese inconfundible carácter Ducati. Ya sabes: La marca deportiva por excelencia.
Tomás Pérez
