Royal Enfield Himalayan; Presentación y primera toma de contacto
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Hemos asistido a la presentación a la prensa del último modelo fabricado por la marca, una moto trail, podríamos incluso denominarla, “todo terreno”, diseñada para dar servicio desde la ciudad hasta los más intrincados viajes de aventura y a un precio “rompedor”. Te contamos como es este modelo y nuestras impresiones tras una primera toma de contacto.
Como seguramente sepas, Royal Enfield como marca es originalmente británica, y fue durante muchos años una dura competencia para Triumph, Norton, etc.
En 1955, el gobierno indio decidió comprar motos para dotar a su Policía y Ejercito que patrullaba sus fronteras. Eligió a Royal Enfield como suministrador y le compró 800 unidades de su Bullet 350. Esto llevó a una asociación con la empresa Redditch Madras Motors para fabricar las Bullet bajo licencia Royal Enfield dando lugar a Enfield India. A partir de ese momento las Royal Enfield fabricadas en Madras (hoy Chennai) inundaron el mercado indio y se expandieron a otros países asiáticos.
Con la empresa inglesa ya disuelta, Royal Enfield India vuelve a aparecer en Estados Unidos y Europa con sus motos sencillas y robustas y su aspecto clásico, modelos con tecnología sencilla y, por qué no decirlo, anticuada.

La Himalayan viene a cambiar esto. Royal Enfield ha hecho modelo totalmente nuevo, sin mayor concesión a la nostalgia que algunos aspectos estéticos, especialmente en el aspecto exterior del motor y en el clásico diseño del cuadro de instrumentos.
El motor, denominado LS 410, haciendo referencia a su “carrera larga” (Long Stroke) y su cilindrada de 410 cc. (realmente 411), está diseñado y fabricado con la última tecnología buscando más que potencia máxima (24,5 Cv declarados) par y facilidad de utilización. Para ello declara unos estimables 32 Nm a 4.500 rpm. Está alimentado por inyección electrónica y su caja de cambios es de 5 velocidades. Aunque todos los datos técnicos los puedes ver en la ficha que incluimos al final de la prueba.
Para diseñar el chasis y suspensiones se ha recurrido la la empresa británica Harris Performance, con el encargo de conseguir una moto robusta y utilizable en cualquier terreno a la vez que una gran facilidad de conducción. El resultado es un bastidor tubular de simple cuna, desdoblado bajo el motor que busca tanto estabilidad como ligereza y agilidad.

La horquilla tiene barras de 41 mm y el amortiguador es de progresividad variable al estar anclado mediante bieletas.
Los frenos van servidos por un disco delantero de 300 mm y uno trasero de 240 mm, por supuesto, con sistema ABS.
Sus llanta de 21”, recorrido de suspensiones de 200mm delante y 180mm detrás , barras de horquilla protegidas de golpes, barro y suciedad con fundas de goma, llantas de radios, distancia libre al suelo de 220 mm y robusto cubre-carter, dejan claro que está preparada para transitar por las pistas más difíciles.
Su no excesiva altura de asiento, estrechez, capacidad de giro y dulzura de motor la hacen perfectamente válida en ciudad.
Su comodidad, habitabilidad, capacidad de carga (incluye de serie soportes para maletas y una amplia parrilla), autonomía anunciada por Royal Enfield de 450 Km con su depósito de 15 l y consumo de 3,3 l cada 100 Km la convierten en una buena viajera. Su potencia es limitada pero permite perfectamente circular a los límites máximos de velocidad de nuestras carreteras sin llevar el motor cerca de sus límites de giro.

Si ponemos al lado de todo esto un precio de solo 4.395€, estamos ante una auténtica ganga. Si buscamos alternativas en el mercado de motos que aúnen facilidad de uso, utilización con el A2, polivalencia en ciudad y viajes de aventura, nos encontraremos con precios de más de 5.800 € es decir más de un 30% superiores.
Vamos a ver lo que nos ha parecido tras una corta, pero variada toma de contacto…
