Ducati Monster 796 - Tercera opinión Monster 796
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Probador 2
José María Hidalgo
Ficha Técnica: 58 años, 83 kilos, 1,83m
Nivel: Rutero, sufridor de atascos, adicto a las carreteras de montaña, aficionado a las tandas en circuito.
Esta vez, mis compañeros, en un exceso de celo, no me han dejado disfrutar de esta Monster 796 mas que unas pocas horas, aunque las he aprovechado para hacer un recorrido variado que me ha servido para recordar mis sensaciones de la prueba, esta sí de mayor duración, que hice hace un par de años.
Antes de subirme he podido disfrutar de su personal estética, que la ha convertido en una referencia dentro del mercado naked. Es una moto preciosa, que no me hace echar de menos al modelo inicial, al contrario, la evolución estética me parece muy acertada.
¿Una Ducati debe ser roja? Quizás, pero esta combinación de plásticos de un blanco nacarado con el chasis rojo me parece preciosa, si no tienes prejuicios, acordarás conmigo que es aún más atractiva que en rojo.
Buenos acabados, diseño rompedor y aspecto agresivo, solo falta que funcione bien y, desde luego, que lo hace.
Al subirme, la posición me parece bastante aceptable, desde luego mejor que la sacrificada de los primeros modelos y más cómoda que la de la 1100. La postura es la de una naked deportiva a la que se le ha puesto un manillar algo más bajo. Cargas más peso sobre las muñecas que en otras naked, pero no tanto como para que resulte incómodo y te ayuda a sentir más la rueda delantera.
Al suelo se llega fenomenal, no tan bién como en su hermana pequeña, la 696, que es la moto mas considerada por quién tiene problemas de altura a la hora de manejar estos vehículos en parado, pero casi, no parece que haya 30 milímetros de diferencia en la altura del asiento. A su facilidad de manejo en parado contribuye su ejemplar estrechez.
En la ciudad, demuestra ser la mejor de las Monster. El motor funciona con más solvencia a pocas vueltas que el de la 696 y sin la brusquedad de la 1100. Es cierto que hace falta superar las 2.500/3.000 rpm para gozar de esa suavidad ya que por debajo de las 2.500 el motor traquetea un poco, pero es un régimen que se supera enseguida.
Se nota muy ligera con sus 187 Kg. con depósito lleno (solo 2 más que la 696) y entre coches se mueve más que bien, aunque hay que vigilar los retrovisores que, por otra parte, son bastante adecuados y se ve por ellos más de lo que pensaba antes de subirme. El radio de giro no es de los mejores, pero al ser tan corta y estrecha siempre he acabado saliendo el primero de cada semáforo.
Una vuelta por autovía me ha convencido de que esta es una moto poco invernal ¡qué frío! Los últimos estertores del invierno han sido duros y con temperaturas que superan por poco los cero grados y una protección aeródinámica casi nula hay que abrigarse bien. A velocidades legales la presión del aire se soporta perfectamente y resulta una moto muy agradable. La ergonomía en marcha es buena aunque, para mí estatura y manías, el asiento resulta demasiado corto en la zona del piloto impidiéndome sentarme un poco más separado del depósito para tener más movilidad.
En el tramo de montaña pude disfrutar de su ligereza y agilidad, da gusto manejar una moto tan ligera con un manillar plano, los cambios de inclinación son muy rápidos y la estabilidad en curva muy buena, aunque coincido con Sergio en notar algo de imprecisión a la entrada de la curva, como si la horquilla fuera algo suelta. Repasando mis notas de la prueba que hice hace 2 años veo que no anoté nada negativo en este sentido, pero la impresión existe, tal vez la horquilla haya recibido mucha paliza en las pruebas a que la han sometido nuestros compañeros de otros medios, porque parece robusta y de calidad. En carreteras retorcidas se disfruta mucho la entrega del motor, donde sus 87 cv. se muestran más que suficientes, mientras lo mantengamos por encima de las 3.000 rpm (cosa muy fácil) dispondremos de un empuje constante y muy agradable, la zona de mejores sensaciones va de las 4.000 a las 8.500 rpm. amplitud suficiente para que sea fácil mantenernos en ella. Dentro de la curva el aplomo es mayor de lo que ‘a priori’ parece indicar su reducida longitud entre ejes y su ligereza.
El cambio funciona bién, con recorridos cortos y una gran ayuda en las reducciones merced al embrague antirebote, que nos evita saltos en la rueda trasera si nos pasamos bajando marchas.
La frenada está asegurada por un magnífico conjunto Brembo que para fenomenalmente a la ligera 796 y con un tacto muy dosificable. Existe la, muy recomendable, posibilidad de pedirla con ABS.
Tuve también la oportunidad de dar unas vueltas con ella al circuito FK1 y claro, me divertí mucho con ella, una moto tan ligera, con tan buenos medios y con un manillar plano es ideal para pasárselo muy bién en un circuito retorcido. En estas vueltas, volví a notar la sensación de imprecisión de la horquilla, especialmente porque la iba compaginando con la 1100evo, dotada con una horquilla muy firme.
El consumo medio de mi ruta con unos 20 kilómetros de ciudad 70 de autovía y 200 de carreteras secundarias ha sido de 5,8 litros a los 100 Km., a un ritmo relativamente tranquilo. Me parece un consumo muy razonable.
Esta 796 es una moto preciosa, ligera y muy divertida a la que solo le pedirá un asiento algo más largo para el piloto y una horquilla de tarados algo más firmes que haga aún mejor su, ya destacada, faceta deportiva.
