Harley Davidson Ultra Limited Low: Tras la Frontera de Los Sueños - El Recuerdo en el Cine
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“Quiero una motocicleta con parabrisas panorámico, una radio estéreo y un motor de 1400 cc”. Eran las palabras envueltas por una ensoñada ambición que abría la sonrisa de ostentosa codicia y el brillo de un deseo delirante en los ojos de un policía corrupto hasta el extremismo más descabellado, hasta el frío asesinato. Eran las palabras del personaje secundario que figura en el guión, como compañero del protagonista, de “La Piel en el Asfalto”, una película estrenada a principios de los setenta que tuve la oportunidad de ver en un cine de la Gran Vía madrileña mientras mi vida atravesaba por el desconcierto de la pubertad. Tengo que confesar al lector que no sé si me impresionaron más los pechos castrenses, apuntando al cielo bajo un jersey ajustado, de la amante clandestina del protagonista o la opulenta silueta, con su majestuoso porte rodando sobre un asfalto interminable, de la Electra policial con aquel galáctico motor, entonces, de 1200 cc. En esa época, se me caía la baba viendo el dos y medio de la Ossa Regularidad que tenía un vecino y no digamos ya con las escasas Sanglas blancas de la policía municipal de Madrid, con sus colosales 400. Así es que cuando salí del cine aquella tarde, tomé el autobús de vuelta a casa flotando en el mismo sueño de aquel policía corrupto, que en el tramo final de la historia se dejó ver en la pantalla sobre aquella moto de sus más oníricos anhelos. Una moto que sólo podía existir en el mundo de una película, una fantasía exagerada entonces, una…, como decíamos entonces: “una americanada”.
Lo que es la vida, volviendo a nuestros días: Daba los últimos pasos que me llevarían al encuentro con una Harley de motor sensiblemente más grande que el de aquel sueño en celuloide (más de 1600 cc), un carenado en dos partes, con deflector incluido, que me taparía casi al completo, con el mejor equipo estéreo que se comercializa en automoción, sus cuatro altavoces y con un display en el puesto de mandos que parecería trasladado desde la tercera evolución de 2001 en la imaginación de Arthur C. Clarck hasta aquella película de mi adolescencia: La Piel en el Asfalto.
Bien. Abandonamos el mundo de los sueños y de los recuerdos para hacer el frío análisis sobre el comportamiento dinámico de esta Ultra en versión más baja, aunque baja sólo respecto a la altura de su asiento y a su distancia libre al suelo, porque, por lo demás, su talla es idéntica a la de la Classic.
