Harley Davidson Ultra Limited Low: Tras la Frontera de Los Sueños - El Nuevo 103"

el . Publicado en El Rincón grasiento Categ

Article Index

El Motor

En la primera ocasión que tuve de estirarlo, subiendo el puerto de El León, completamente alfombrado por la sal, me sorprendió mucho, pero que mucho el motor. Tanto fue así, que estaba deseando parar para comprobar que lo que estaba sintiendo es un Sreamin Eagle de 110. No, no es así, y me sorprendí más aun cuando por fin me detuve y pude ver el 103 grabado sobre el aluminio. Sube con una alegría inédita para un servidor en lo que es el mundo Harley; en cuentarevoluciones escala con una aceleración propia, no voy a decir de un motor de carrera corta, porque eso sería hablar en otras esferas, pero sí de un propulsor en la línea del XR de la propia marca. Ves la agujar encarada hacia las seis mil rpm, sin ningún reparo, sin la más mínima pereza, hasta encontrarte con el corte sobre las 5.800, una barbaridad para lo acostumbrado en la inmensa mayoría de los motores Harley. Y, por otro lado, para sorprender más todavía, transmite la sensación de que no le gusta demasiado andar por debajo de las 2 mil, más o menos. Acelera muy, pero que muy bien, y corre una barbaridad cuando se estira.

UltraLow30 detalle filtroPara concluir el apartado dedicado a sensaciones y prestaciones, este motor 103 pulgadas de la Ultra Limited Low, con una refrigeración líquida parcial, prácticamente oculta a la vista, ofrece un comportamiento muy diferente a cualquier otro 103 que se monta en varias familias de la marca, y está mucho más emparentado con el 110” de la serie CVO; tanto es así que lo que me ha dejado esta prueba, entre otras cosas, es el deseo de subirme cuanto antes en una de esas máquinas que Harley fabrica prácticamente a mano son detalles exclusivos.

Las Vibraciones o el Síndrome del Loctite
A propósito de este tema, recuerdo los comentarios de un harlysta jactándose, y riéndose, después de describir la mirada atónita que un conductor le dirigía desde su coche, detenido en la misma línea de semáforo, mientras contemplaba el trepidar del legendario bicilíndrico. Probablemente a aquel automovilista le ocurriera como al del chiste y viera un V-4 en lugar de los dos cilindros. Tendré que contar el chiste:
Mirando al cochecito de niño, dice:
´-¡Oye, qué gemelos más majos tienes!”
-No, si es uno solo –responde el padre-. Lo que pasa es que es hiperactivo, y claro, no para.

3 4 atrásBien, pues para la prueba de la Ultra Limited Low, descubrí que una vez más, que no estaba a la altura de las circunstancias al encargarme del reportaje sobre una Harley, y eso que ya van unas cuantas. La cuestión es que, antaño, era obligado llevar con nosotros un enganche de cadena, un cable de embrague con su prisionero, algo de alambre y algunas bombillas en los bolsillos. Pero a la hora de hacer el trabajo de campo sobre esta nueva Ultra aprendí sufriendo “El síndrome del Loctite”.
Suena el teléfono y veo que se trata de mi compañero Jesús. Me llama desde Campo de Criptana, provincia de Ciudad Real y me pregunta extrañado:
-Oye, Tomás: Ayer, cuando me pasaste la Ultra, me la diste con la palanca de cambio para el tacón, ¿verdad?
-Sí, claro que sí.
-Pues nada. Está claro que ha desaparecido en la autovía.
Comenté esta circunstancia en un foro multitudinario de la marca, en el que ya me conocen, y donde les iba haciendo entregas de nuestra prueba en tiempo real. Dos o tres de los que me contestaron lo asumieron como una circunstancia previamente escrita, como si fuera intrínseca a cualquier Harley desde el principio de los tiempos, y me aconsejaron que llevara siempre conmigo un tubo de Loctite para la próxima ocasión que me tocara hacer el trabajo sobre cualquier otra moto de la marca.
Cuando leí la primera de esas respuestas, la tomé a broma, aunque no me hiciera carcajear, precisamente, y le espeté, sin más, que los cachondos también se mueren. Sin embargo, cuando leí el siguiente comentario, comprobé que no se trataba de ninguna broma, sino de un recurso habitual aplicado por los harlystas con experiencia como prevención contra lo que nos ocurrió con esta Ultra.
Entiendo que el "feel" de Harley, como característica de referencia, junto con el sound y el look, es el par en baja sintiendo el empuje de cada pistonada; y termino por entender, también ahora, que parte de ese "feel" lo forman las vibraciones. 

ultra Limited lowIMG-20150131-WA0003Consumo

En este apartado, sugiero al lector que consulten las cifras obtenidas en el viaje de mi compañero Jesús Sanz; son mucho más reales –a pesar de sus condiciones meteorológicas- que éstas estratosféricas, que tomé tras hacer esas pruebas dinámicas, exprimiendo todas las machas, la mayoría de ellas en subida y con viento. Las dejo únicamente como curiosidad, casi como anécdota, porque me consta que ningún propietario de una Ultra se acercará a ellas ni de lejos:

Hice 121,8 km gastando 10,83 litros, lo que da un consumo, que podemos dar como auténtico récord, de 8,89 litros a los cien. Pero, insisto, para tener una idea mucho más aproximada a la realidad, invito al lector a que pase al trabajo de mi compañero.
Eso sí, aprovecho este apartado del consumo para señalar un detalle. Ojo los despistados, sin ir más lejos, como el cabeza perdida que escribe estas letras, que es capaz de cerrar la tapa del repostaje –la verdad, como funciona el sistema en muchas motos y coches-. Efectivamente, cuando arrancaba después de llenar el depósito una de las veces, no sé por qué, me dio por mirar al marcador del surtidor y al bajar la vista me llamó la atención algo negro que había quedado sobre su caja inferior: El tapón de plástico de la Ultra.

UltraLow29 detalle frenoEl ritmo esta vez fue más contenido que el de otras, bastante por debajo de mis costumbres, aun así, estimo que todavía quedó por encima de lo más corriente en el mundo custom (consultar el consumo de la otra prueba)

La Frenada
Soberbia, sorprende su eficacia con un buque tan pesado en orden de marcha.
Esto sí lo recuerdo con claridad de la prueba de la Ultra Classic. Es fantástica, tanto que se sale del mundo custom para entrar en otros segmentos de la moto. La Ultra ultra Limited low luzLuces de frenteLimited Low se queda seca en muy pocos metros, y el grip (agarre) del neumático delantero es fantástico, con toda la moto apoyando en él. Prueba de ese agarre es la tremenda deceleración que llega a soportar el ABS sin intervenir. De hecho hubo algún momento en el que dudé llegando a pensar si estaría desconectado, hasta que forcé brutalmente, con brusquedad, y sentí por fin la pulsación en la maneta.

La Luz
He repasado minuciosamente mi memoria, y creo que puedo decir que la Ultra Limitde Low es la moto con la luz más amplia e intensa que he probado jamás. No es que sea como la de un coche, que es la referencia a la que se ha aludido tradicionalmente, es que más de un coche quisiera contar con una luz como la de esta Ultra. Los grupos de leds instalados dentro los faros auxiliares proyectan una luminosidad sorprendente. Un auténtico lujo para el motorista.

Sobre la distancia libre al suelo
Por otro lado, la distancia libre al suelo sobre la que se sitúan las plataformas, se ha recortado algo, y en este caso las plataformas llevan debajo unos avisadores que nos servirán muy bien para medir el límite y saber hasta dónde llegar para no afilarlas contra el asfalto.
FrenteDe todos modos, creo que después del trabajo de campo, me merezco algún reconocimiento por parte del mundo biker –bromeo, claro está-. La cuestión es que a lo largo de toda la prueba, con todos sus pasos por ángulos cerrados y rotondas, tan sólo rocé una única vez. Lo cierto es que he descubierto una sencilla fórmula para evitar ese roce que antes se me antojaba inevitable. Se trata de hacer una trayectoria intermedia, una especie de mezcla entre la trazada redonda y la de pico que he mencionado antes, eludiendo ese punto crítico en el que, yendo a cierta velocidad, tienes que tirar la moto. 

Sobre el frío
Los elementos calefactables, puños y asiento, forman parte del catálogo de opciones que ofrece Harley.

Y en cuanto a la protección, sí es cierto que en la Ultra Limited Low, el carenado te cubre algo más que en la Classic por sentirte mejor parapetado tras la tulipa, pero como su aerodinámica se sacrifica en pro de una estética de rancio abolengo, las turbulencias que crea en su rebufo te dejan la espalda helada, en un día glaciar, como los que nos tocó vivir para los que ocuparon esta prueba. Curiosamente, lo que me vino genial para esta circunstancia, fue la espaldera que habitualmente sólo me pongo debajo del mono en el circuito. ¡Quién lo iba a decir! ¿Verdad? La velocidad pura al servicio custom para resguardarte del frío. Contradicciones a las que lleva el instinto de supervivencia del motorista. ¿No es cierto?

Tomás Pérez