KTM RC8 R 2012. El Carácter del Metal - Tercera opinión
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Probador 3
José María Hidalgo
Ficha Técnica: 58 años, 83 kilos, 1,83m
Nivel: Rutero, sufridor de atascos, adicto a las carreteras de montaña, aficionado a las tandas en circuito.
La RC8 fué la primera incursión de KTM en el más prestigioso segmento del mercado, el de las SuperBikes de carretera, escaparate de la más avanzada tecnología de cada fabricante y base para sus motos de competición de SBK. Esta RC8-R es la segunda evolución de aquel modelo.
He podido probarla en carretera y un poco en ciudad. os lo cuento:
La RC-8 es una autentica SuperBike, potente, estable, muy rápida y con componentes de primera línea que planta cara en carretera y circuito a las mejores deportivas actuales y lo hace con su propia personalidad la que le dan sus genes claramente reconocibles tanto en aspecto como en comportamiento.
El motor es un bicilíndrico en V a 75º con 1195 cc de cilindrada, una potencia anunciada de 175 cv. a 10.250 rpm. y un fenomenal par motor de 12,9 Kgm a 8.000 rpm. que intentaremos verificar en nuestro banco. Es muy elástico, con sus mejores atributos en la zona media del cuentavueltas, donde funciona con mucha regularidad y pocas vibraciones. Como todo bicilíndrico, tiene un límite de vueltas inferior a los de los tetracilíndricos y al acercarte a la zona roja, las vibraciones nos indican que ya teníamos que haber cambiado. Es mejor cambiar 2.000 o 3.000 vueltas antes de la línea roja para aprovechar lo mejor del motor.
El embrague funciona bien y el cambio ha mejorado claramente el del modelo anterior, está bien escalonado, es más preciso y se suben marchas con suavidad y precisión, con o sin embrague, ya no hemos encontrado falsos puntos muertos bajando marchas como nos sucedió con su predecesora sin R, especialmente entre segunda y primera. El cambio, no obstante, no es tan fino como el de otras superbikes y al meter primera en parado es fácil escuchar ruido y cuesta encontrar el punto muerto.
Los componentes de la parte ciclo son de primera línea, como corresponde a una deportiva extrema. Chasis multitubular de acero al cromo-molibdeno. Subchasis trasero atornillado, de aluminio. Suspensiones WP con horquilla invertida de 43 mm, regulable en precarga, extensión y compresión y amortiguador trasero, de la misma marca, además en extensión en alta y baja velocidad. Componentes con muchas posibilidades de ajuste, altura de asiento, posición de pedales y palancas, altura de horquilla y tren trasero, para adaptarla a la fisonomía y preferencias de conducción de cada piloto. Incluye de serie un amortiguador de dirección regulable, para tranquilizar la dirección en fuertes solicitaciones (lo utilizamos regulado al mínimo). Llantas Marchesini calzadas con neumáticos ultra-deportivos (Dunlop SportSmart) en medidas 120/70 y 190/55.
En su estética, original y distinta, se reconoce fácilmente a una KTM, con sus líneas angulosas, su faro alargado, su aspecto agresivo y su chasis en un inconfundible color naranja que conjunta perfectamente con las fibras en colo blanco y aún más en negro.
Al subir a ella, la postura es de deportiva radical: Asiento alto y manillares bajos, con lo que cargas peso en las muñecas; reposapiés altos y atrasados que hacen que lleves las piernas muy dobladas.
Si utilizamos las posibilidades de regulación, podemos poner el asiento en su posición más baja, adelantar y bajar los reposapiés y subir el manillar, incluso, dependiendo de nuestra altura y preferencias, elegir entre las dos posiciones de apertura de este, con ello la postura para carretera se dulcifica mucho. En ningún caso tanto como para competir en comodidad con una sport/turismo, pero si para resultar cómoda en comparación con otras deportivas sobre todo si el piloto es alto ya que cabrá mejor que en el resto de superbikes y su cúpula le protegerá más. Una vez ajustada, te sientes a gusto inmediatamente, solo te falta colocar los retrovisores y la separación de las manetas.
Una vez en marcha, si has subido y abierto el manillar y llevas guantes con protecciones de nudillos un poco aparatosas, rozarás con la parte baja de los retrovisores en giros muy cerrados (solo realizables en atascos), al menos a nosotros, nos ha pasado.
El cuadro es muy visible y completo con un modo "carretera" con los datos habituales y otro "circuito" con cronómetro y otros "gadgets" de competición. Indica también la marcha engranada y el modo de potencia elegido. También un indicador de sobre régimen, ajustable a voluntad y de destello muy visible.
Los frenos, Brembo, tienen un funcionamiento excepcional con potencia y tacto. El delantero es un doble disco flotante de 320 mm, mordido por pinzas monoblock de cuatro pistones y anclaje radial, la bomba, es también radial y permite detener la moto con un solo dedo. El trasero es un disco de 220 con pinzas de 2 pistones, dosificable y efectivo.
El depósito de 16,5 litros con 3,5 de reserva es suficiente para hacer etapas de 200 km. entre gasolineras con su consumo claramente inferior a los 7 l/100km cuando se viaja a ritmo razonable, no necesariamente lento.
En marcha, no defrauda, con potencia siempre aprovechable gracias a su generoso par. Su motor, algo brusco a muy pocas vueltas, funciona con total regularidad desde 3.000 rpm. Su chasis y suspensiones se comportan impecablemente, con solidez , agilidad y ligereza al entrar en las curvas y gran solidez una vez dentro de ellas. Siempre se siente gran confianza en la rueda delantera, que sigue la trayectoria con precisión en todo tipo de trazado. Los cambios de inclinación se hacen con poco esfuerzo. Teniendo en cuenta su potencia, es fácil de llevar y no te pone en problemas si no los buscas. Su terreno es el circuito, pero sus cualidades se aprovechan en carretera. Una vez aceptamos que es una deportiva casi de competición, podemos decir que es cómoda y su cúpula y capacidad de adaptación permiten viajar con ella a poco sufrido que se seas. Las motos de su segmento son absurdas para ir por la calle, donde no se puede explotar sus tremendas prestaciones y su postura resulta sacrificada, pero la lógica es aburrida y esta moto muy divertida.
Un tema a comentar es el tremendo calor que genera el radiador, gran parte del cual va al tobillo y parte baja de las piernas. Si vas vestido ,como debes ir, con botas y traje de cuero, no llega a molestar, pero si vas con zapatillas y vaqueros, en recorridos por ciudad y carretera atascada resulta muy molesto y en días calurosos puede llegar a causarte alguna quemadura..
De Viaje: Está lejos de ser una GT, pero entre las deportivas es de las mejores para viajar, la postura es de las menos sacrificadas, la cúpula cubre razonablemente a velocidades lógicas, el motor tiene un sonido ronco pero agradable y a regímenes medios funciona con suavidad. El asiento es duro pero no cansa demasiado y nos ha permitido hacer alguna tirada larga sin resentirnos. En caso de un imprevisto llevamos un plus de seguridad con los mejores frenos, neumáticos y estabilidad de los que se puede disponer. Lo de llevar pasajero no se puede ni considerar, no tiene asiento. Algo parecido se puede decir del equipaje, se reduce a lo que te quepa en una mochila.
Ciudad: Hay que decir algo parecido, para ser una deportiva se comporta bastante agradablemente, le falta radio de giro y la primera es un poco larga, pero es estrecha, se llega bien al suelo sin necesidad de ser muy alto, el embrague es progresivo y no demasiado duro, tiene una estética de auténtica KTM y resulta muy exclusiva. Su mayor problema es el calor que te hace llegar a la zona baja de las piernas, no sé si en invierno puede ser una ventaja, pero con temperaturas altas acaba resultando insufrible.
Carretera de montaña: Todas las cualidades que la hacen efectiva en circuito, salen a relucir en carreteras de curvas, si el asfalto no está muy bacheado dispondremos de una estabilidad intachable, una rueda delantera que parece pegada al asfalto, una entrada en curva ágil y un motor potentísimo pero dosificable, con una gran tracción en la salida de la curva que nos trasladará en un santiamén a la siguiente. Unos cuantos kilómetros de la prueba los he hecho hecho con asfalto mojado, lo que me ha permitido comprobar la calidad de su tracción desde bajas vueltas en asfalto deslizante.
Conclusión: Estamos ante una auténtica Superbike, poderosa y con componentes de primera línea, con un motor agradable de utilizar, sobre todo a regímenes medios, habitabilidad y ergonomía de las mejores de su segmento y una imagen distinta y exclusiva. Una buena elección para quien haga muy a menudo tandas en circuito, quiera también disfrutar en carreteras de curvas y no descarte realizar algún viaje corto con ella. Puede ser la mejor elección para pilotos muy altos que cabrán mejor que en cualquier otra superbike. Se puede utilizar esporádicamente como vehículo urbano, pero con la parte baja de las piernas bien cubierta. La propuesta de KTM para el segmento de las grandes deportivas por 15.354 €.
