Prueba a Fondo Piaggio X-10 350 Executive - Comportamiento en Curvas y Confort
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Suspensiones
Al pasar por esas zonas rizadas observé las primeras reacciones, para, a partir de ese momento, analizar el comportamiento de la amortiguación con una conducción tan urbana como civilizada (ya hablaremos de otra menos acostumbrada en un scooter). Mi conclusión es que tanto la horquilla telescópica como los amortiguadores cumplen con ese compromiso entre el aplomo sobre el asfalto y la comodidad, algo que pude comprobar muy bien en el paso por distintos badenes vigilantes, tan frecuentes en barrios, pueblos y urbanizaciones para aplacar los ímpetus velocistas de algunos conductores, Todas son consideraciones a tener en cuenta siempre con una conducción incluso fluida y alegre, aunque sin brusquedades.
Velocidad de crucero
Vayamos ahora a la autovía de circunvalación, un escenario tan habitual para un scooter como la acera donde se verá aparcado de forma cotidiana. La protección con mi tamaño se siente bastante completa, a pesar de la distancia a la que queda el extremo frontal del carenado y sus flancos, con ese ángulo cerrado hacia adelante. Lo cierto es que los deflectores laterales y transparentes cumplen muy bien su función desviando el aire. Por otro lado, el suave spoiler con el que remata la forma del parabrisas aparta muy bien el viento del pecho y del cuello, aunque, eso sí, desvía ese flujo hacia el casco en diferentes alturas, claro está: según la talla del conductor, pero con un mismo efecto aerodinámico que se deja oír en un continuo zumbido. Dependiendo de la sensibilidad, o de la exigencia, de cada uno puede llegar a resultar algo molesto. En el caso de un servidor, con un oído acostumbrado a los escapes de carreras, se olvida por completo, si es que no vas continuamente pendiente de él.
Al repasar la instrumentación se leen claramente todos los datos, incluso con 1,5 dioptrías de presbicia. El display ofrece cifras como el consumo instantáneo medido en kilómetros por litro o algo tan interesante para un vehículo con tanto soporte eléctrico y electrónico como un voltímetro digital. Ya que hablamos de dispositivos eléctricos, no quiero pasar por alto el detalle de que la bocina se deja oír con la contundencia de un claxon entre el tráfico, evitando así, en más de una ocasión, esas pequeñas trampas que involuntariamente nos preparan los coches formando sus tetris sobre las calles de cualquier ciudad.
En curvas con conducción urbana y fluida
El X-10 350 se siente ágil, ligero y con una buen apoyo en el tránsito por curva con inclinadas racionales, incluso un poco más pronunciadas de lo que cabría pensar en un scooter. Muy intuitivo en los cambios de dirección, con una reacción instantánea a cualquier insinuación que hagamos con nuestro cuerpo -casi con nuestra mente- para girar; ni si quiera es necesario pensar en el contramanillar para abordar cualquier viraje, por mucho que se nos eche encima.
Con dos plazas
Cómodo, muy cómodo y amplio como una butaca se siente el asiento del X-10 350 Executive. Efectivamente, con dos plazas resulta tan amplio que puedes llevar a una candidata, o candidato, a ser tu pareja manteniendo entre los dos esa debida distancia que marcan tanto la prudencia como el recato del primer encuentro. Vamos, que, si se quiere, correrá el aire entre los dos sobradamente.
Por si fuera poco y para hacer más extensa esa amplitud de la plaza trasera, el X-10 monta dos asas de lo más generosas que bordean todo el espacio a ocupar por el pasajero.
En cuanto a las suspensiones, sí es cierto que no dejan de ofrecer la misma comodidad con acompañante; sin embargo el aplomo se resiente un punto, por lo que deberemos anticiparnos un poco más a las irregularidades de la calzada y olvidarnos de asuntos como pasar a una buena velocidad, con pasajero y muy inclinados, sobre las juntas de dilatación que unen las secciones de un puente en curva.
