BMW K 1600 GTL Exclusive – Cálido invierno - Segunda opinión
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Segundo probador:
José María Hidalgo
Ficha Técnica: 60 años, 85 kilos, 1,83m
Nivel: Rutero, sufridor de atascos, adicto a las carreteras de montaña, aficionado a las tandas en circuito.
Estamos en Diciembre, aunque no está siendo un año especialmente duro en cuanto a temperaturas, las carreteras de la sierra permanecen bajo cero hasta bien entrada la mañana, no hay duda de que no es la época más cómoda para hacer la “prueba a fondo” de una moto, salvo que se trate del modelo que nos ocupa, por el contrario, Diciembre es un mes ideal para apreciar todas las ventajas que nos ofrece el máximo exponente del turismo sobre dos ruedas de BMW, en palabras de su fabricante, “El buque insignia de la gama Touring de BMW”, difícil discutirselo.
La Exclusive es una GTL con una pintura especial y un equipamiento de serie muy completo, con todas las opciones de electrónica, iluminación y confort que pueden incorporarse a su hermana. Respecto a la GT, cambia significativamente su postura, mas al supuesto gusto estadounidense, es decir mas cercano a la postura típica de, por ejemplo, una Gold Wing (por cierto, su competencia mas directa). Con el asiento situado más bajo, con mas anchura y mullido y los reposapiés más adelantados, se acerca más al concepto “sofá” que al de turística deportiva. Mis gustos personales me hacen preferir la postura de la GT, pero reconozco que la de la de la GTL aumenta la comodidad y no perjudica demasiado el control ya que el adelantamiento de los reposapiés no es muy radical.
El aspecto es sencillamente impresionante, por la sensación de tamaño, por la calidad de su pintura y de cada uno de sus componentes, por la habitabilidad que prometen sus asientos y el acogedor aspecto de su respaldo con apoyabrazos. Si sumamos el tamaño de su carenado y pantalla, nadie duda de que estamos ante el máximo exponente de la comodidad en una moto viajera. Las cifras de potencia y par indican que el viaje no solo va a ser cómodo, si lo deseamos, también rápido.
Al subirte, probablemente impresionado por su tamaño, y levantarla ves que su amplio manillar facilita mucho su manejo en parado a lo que la altura del asiento (750 mm) contribuye mucho, a pesar de que su anchura obliga a una cierta apertura de las piernas, se llega muy bien al suelo.
La posición del manillar resulta natural, las piernas están más adelantadas que en su hermana, la GT, consiguiendo que la flexión de las rodilla sea muy moderada y favoreciendo una mayor comodidad. El cuadro de instrumentos queda a la vista sin tener que desviarla mucho de la carretera. Los retrovisores están perfectamente colocados y proporcionan una excelente visión ayudados por la total inexistencia de vibraciones en el motor. Los puños son relativamente estrechos y proporcionan muy buen agarre con guantes invernales. Las piñas, están llenas de botones. En la derecha, aparte de lo estándar, el botón “mode” nos permite ir cambiando en marcha el modo de respuesta del motor y el que lleva una “llave”, bloquear y desbloquear las cerraduras de las maletas, baul y portaobjetos. En la zona izquierda tenemos botones para poner la luz diurna, faros supletorios, bajar y subir la pantalla (baja al quitar el contacto y recupera la posición a arrancar de nuevo) y un botón para cambiar opciones de visualización y entrar en el menú de ajustes (calefacción de puños y asientos, ESA para cambiar precargas e hidráulicos de los amortiguadores, etc.) Incorpora el sistema de que fue pionera la serie K1600, basado en una práctica “rueda”, para cambiar y ajustar las opciones del menú, que también actúa sobre el sistema de audio si lo llevamos.
Para probar el cuadro y el menú, enciendo la moto. No tiene cerradura para la llave de contacto ya que la llave es por proximidad y la puedes llevar siempre en el bolsillo, la llave que incorpora el mando es solo para las cerraduras de maletas y portaobjetos y, si decides confiar en el bloqueo electrónico, puedes no usarla. Un botón situado en la parte cercana al cuadro del depósito se encarga de bloquear/desbloquear la dirección y de conectar el encendido. Una vez encendida, se arranca de manera convencional, con el botón situado en la piña derecha. El funcionamiento es, una vez que te lo han contado o, mejor aún, te has estudiado el manual, bastante intuitivo.
En la piña izquierda también dispones del mando que gobierna el excelente sistema de Control de Crucero de funcionamiento común al de los otros modelos BMW. El cuadro es completísimo y no se echa nada en falta.
Arranco, escucho el excitante sonido de sus dos escapes de tres salidas y meto primera. Escucho el típico clock de este cambio, ya comentado en otras pruebas y arranco. El embrague suelta en muy poco recorrido, lo que hace que tengas que ser cuidadoso al dosificarlo en cada arranque, hace falta unas horas de práctica para cogerle el tranquillo, pero luego te olvidas. La primera impresión es de potencia, casi sin acelerar, el motor arrastra la moto con total solvencia, su funcionamiento a pocas vueltas, incluso bastante por debajo de las 2.000 rpm, es espectacular, puedes ir por ciudad en cualquiera de las 4 primeras marchas, en algún caso he arrancado en tercera casi sin darme cuenta salvo por haber tenido que dosificar algo más el embrague.
Por la ciudad, se ve perjudicada por su anchura y longitud, aunque se defiende mejor de lo que parece. La ventaja de saber que si pasa la parte delantera, también lo harán las maletas te permite atreverte con huecos que a priori te parecen estrechos, no va como una naked pero he llevado motos menos adecuadas en ciudad y, aunque he oído la típica frase de “es como un coche”, es totalmente incierta, te hace ganar mucho tiempo de trayecto en relación a cualquier vehículo de cuatro ruedas y se aparca con mucha mayor facilidad. El manillar y la facilidad para llegar al suelo te permiten dominarla a baja velocidad y la entrega del motor, carente de sobresaltos, te lo hace muy agradable. Además su capacidad de carga te permiten usarla incluso para hacer la compra semanal en el supermercado, cabe mas que en el maletero de algún que otro coche utilitario. La pata de cabra es robusta y estable y, con un poco de práctica, se sube al caballete sin dificultad, con piso poco adherente, es casi mas difícil bajarla que subirla, como he comprobado al tener que darle un par de empujones en mi garaje. Como he comentado antes, el corto recorrido útil del embrague necesita algo de práctica para controlarlo hasta que adquieres el automatismo, luego deja de ser un problema.
Salgo de la ciudad por la autopista que me acerca a casa y aprovecho para pobar el cambio de modo, muy fácil y se nota enseguida en el tacto del gas, a la vez se selecciona el nivel hidraúlicos de la amortiguación (ESA en confort, normal o sport), que luego se puede reajustar con el menú y la rueda giratoria, pero no tan fácil en marcha ya que tienes que quitar la vista de la carretera. Teniendo en cuenta que, incluso en el modo más deportivo (Dynamic), el gas se controla perfectamente, he cambiado de modo más veces para seleccionar el ajuste del ESA para diferentes asfaltos que porque prefiriera un tacto mas o menos directo del gas. Pruebo también el control de crucero para verificar, como siempre en la marca, lo bien resuelto que está. Se activa moviendo a la derecha el botón superior para desbloquear el mecanismo, se pone la moto a la velocidad deseada y se empuja la pestaña, con eso queda seleccionada la velocidad, luego se puede hacer un ajuste más fino y bajar o subir la velocidad de uno en uno con la misma pestaña y lo conservará hasta que frenemos o apretemos el embrague. Nos permite acelerar unos segundos para, por ejemplo, un adelantamiento y recupera la velocidad en cuanto cerremos el gas. El acelerador solo lo anula si lo mantenemos girado durante bastantes segundos (lamento no poder precisar cuantos).
El tacto de los frenos es muy bueno, mas de deportiva que de gran turismo, potentes desde el primer toque pero dosificables.
De viaje: Empiezo por su faceta mas destacada, para la que está pensada, y todo son alabanzas. La posición es perfecta para aguantar horas sobre ella, el manillar muy acertadamente situado, ancho pero sin exagerar y a la altura adecuada para llevar los antebrazos paralelos al suelo, permitiendo el máximo control. El asiento es comodísimo, tanto como su aspecto indica, y te permite adelantar y atrasar tu posición para cambiar el apoyo de los glúteos y facilitar la circulación sanguínea.
El carenado es más que protector, con mi 1,83 y situado en su posición más baja ya desvía el aire por encima del cuello, al casco, eliminando toda la presión. Solo lo he subido, pruebas aparte, bajo una intensa lluvia, para mejorar la visibilidad. Si lo subes del todo, parece exageradamente alto y creo que solo puede ser necesario si llevas un pasajero de mucha talla, pero es una opinión poco científica ya que no la he probado con pasajero. En mi caso, creo que hubiera preferido una pantalla 10 cm (por decir algo) mas baja que permitiría disfrutar de mas aire en días cálidos sin dejar de estar holgadamente cubierto en días de climatología extrema. La transparencia de la pantalla es perfecta y se ve a su través sin distorsiones. He tenido ocasión de apreciar la utilidad de sus sistemas de calefacción a temperaturas bajo cero y trayectos de autovía en los que vas relativamente rápido y te mueves poco, el tipo de trayecto en los que suelo pasar mas frío. Funcionan de maravilla, tienen numerosos puntos de ajuste de temperatura y en el más alto, no aguantas el calor ni en las manos (con guante de invierno) ni en el trasero, basta uno intermedio para que la sensación de calor sea notable incluso con ropa invernal.
El motor es fantástico, con una entrega sólida y constante desde ralentí hasta el corte de encendido, adelantas en cualquier marcha con mucha facilidad y, si no pillas semáforos u horquillas cerradas en subida, hacerte cualquier viaje en sexta marcha, con la que puedes ir a 50 km/h y acelerar sin que se queje.
La estabilidad y aplomo a alta velocidad es absoluta y permite cruceros de escándalo. Los fremos fenomenales en potencia y tacto, detienen increíblemente bién los mas de 470 kilos que debemos pesar entre ella y yo. La frenada es además muy estable gracias al reparto entre ambos trenes, la generosa longitud entre ejes y el limitado hundimiento del telelever.
El consumo medio de la prueba ha sido de 6,6 litros a los 100 Km con recorridos muy variados mezclando ciudad, atascos, carreteras de montaña, nacionales rápidas y algo de autovía, por lo que a ritmo razonable de viaje será menor. Para una moto de su peso, porte y prestaciones resulta muy razonable. Con ese consumo y su depósito de 26,5 asegura poder hacer etapas de 350 Km con 50 o 60 kilómetros de margen para encontrar gasolinera, suficiente, aunque en este caso no me atreveré a decir que el piloto se cansará antes.
La capacidad para transportar equipaje es otra de sus ventajas, las maletas son muy amplias y el top case enorme, permitiendo llevar 2 cascos y rellenar huecos con unas cuantas cosas más. La moto se suministra con unas elegantes maletas interiores que hacen más fácil sacar y meter el equipaje en cada parada.
Unos 60 kilómetros, ya de noche, por carretera nacional sin prácticamente tráfico, me ha servido para volver a comprobar la tremenda eficacia de los faros direccionales de las K 1600, la diferencia de iluminación entre mi RT, de la que no tengo queja ninguna, y esta GTL es notable y convierte a la unidad probada en la mejor moto que he llevado para viajar en la oscuridad.
Carreteras de montaña: No puedo decir que con una moto cuyo peso, con sus maletas y top case, está mucho mas cerca de los 400 kilos que de los 300 se pueda hacer una conducción muy deportiva por carreteras con curvas exigentes, pero si que con esta K 1600 GTL puedes disfrutar en ellas. Con el modelo GT incluso me atrevería a decir que se pueden obtener buenas sensaciones deportivas, al fin y al cabo, su postura de piernas, al tener los reposapiés mas retrasados te incita mas, pero la postura de la GTL es demasiado turística para ello. Lo cierto es que su motor es fantástico y empuja muchísimo y con nobleza, proporcionando una gran tracción y la tranquilidad de tener el DTC esperando a corregir posibles perdidas de agarre. Su retención es muy noble, ayudada por el sistema antirrebote. La frenada potente desde el primer toque y muy estable. Incluso la podemos tachar de ágil si la situamos en su segmento de mercado.
El principal problema es el citado peso y las inercias asociadas a él, junto con la considerable longitud entre ejes y la postura turística. Dicho esto, yo me he divertido con ella por las estrechas y bacheadas carreteras de la sierra madrileño-avulense y su comportamiento me ha parecido muy superior al que se puede prever viéndola en parado, desde luego mucho mejor que su predecesora la K1200LT y que cualquiera de las grandes turismo al gusto estadounidense que he probado.
En estas carreteras se le saca mucho partido al cambio de modo, sobre todo porque en un segundo adaptas las suspensiones a la situación del asfalto de cada tramo, maximizando no solo en confort si no su capacidad para mantener los neumáticos presionando el asfalto.
Conclusión: La GTL Exclusive es la máxima expresión del gran turismo en BMW, es decir en la marca mas vendida en España (y Europa) en este segmento. Una moto con acabados, tecnología y equipamiento de gran lujo, lo que también se traduce en un precio de articulo de garn lujo. Es la más dinámica de las grandes turismo al gusto americano y una de las que, si no la que, mejor cuida al piloto y a su posible acompañante. Puede convertir un viaje de invierno y/o con mal tiempo en un placer gracias a su protección, sistemas de calefacción y tecnología aplicada a la seguridad.
José Mª Hidalgo
