KTM RC-8 Track Carreras-Cliente - Comportamiento por partes

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El Garrote

Inclinada Inverosímil

El grado de inclinación que se puede alcanzar con esta Track es particularmente extrema, inaudita, y el ángulo exacto que es capaz de marcar con respecto a la vertical es un dato del que me hubiera gustado disponer, por simple curiosidad y que no conseguí –sigo en ello-. Lo cierto es que las estriberas regulables estuvieron colocadas en su posición intermedia y ya en la primera tanda empecé a arrastrar la puntera de la bota por mero descuido. Luego, más tarde y colocando los pies como un bailarín clásico llegaron a tomar contacto con el suelo en varias ocasiones.
Aparte de este detalle, la extraordinaria estrechez de la Track nos regala una virtud difícil de apreciar en parado. La Track guarda a nuestro pie y nuestra pierna un espacio providencial, con el que no cuentan las tetracilíndricas, cuando vemos ya el suelo cerca de la cara y la sombra de la maneta sobre el asfalto.

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Sorprendente Agilidad

No es necesario dar muchas vueltas para sentirla: apenas después de un par de pasos con decisión hilando con prodigiosa soltura la serie de eses y, sobre todo, después de lanzarte a tumba abierta para cortar la chicane, como si se tratase de una sola curva larga y pasada, uno se da cuenta de que la liviana esbeltez que lleva entre las piernas tiene un efecto directo en el pilotaje que se traduce en pura Facilidad.

Sí, lo cierto es que la Track constituye en sí misma un verdadero contrasentido para el piloto novel porque, por un lado, su bicilíndrico extremo de 180 CV requiere de unas manos expertas y un conocimiento previo de sus particularidades reacciones y por otro, su parte ciclo, de líneas tan contenidas como vertiginosas, hace muy fácil el pilotaje de esta Track para un nivel alto de tandas libres o para meterse dentro de la clasificación de cualquier campeonato autonómico sin desentonar.

Una moto un tanto contradictoria, sí, pero muy eficiente.

Una frenada Tajante

Contundente, mordaz, brutal, si se busca su límite. Tirando con un dedo de la maneta abatible, la retención resulta demoledora para tus hombros y antebrazos y hace muy recomendable el montaje de unos de esos adhesivos para agarrarse con las piernas al depósito de combustible. Da la firme impresión de que la fortaleza en el tacto de esa maneta jamás desfallecerá aunque tu mano fuese la de un tal Stoner exigiendo de forma machacona, vuelta tras vuelta, la máxima retención a final de recta de Misano. La frenada, que monta de serie pastillas de competición, no sólo es brutal sino que además aparenta una consistencia monolítica capaz de soportar sin el más mínimo desfallecimiento una carreta completa de resistencia.

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En Curvas Rápidas

Es curioso cómo, en principio, la genética de campo que caracteriza a esta Track no se resiente en este apartado tan peliagudo, más bien podría sugerir la idea de que resultaría tosca en el terreno de la velocidad, donde se exige una mayor puntería al fijar el punto de paso por el viraje y una mayor precisión en las reacciones neutras de la máquina al transitar a lo largo de una curva ultrarápida.

Sin reacciones extra ni movimientos reflejos. Las curvas rápidas con esta KTM resultan ser el paso trazado por un tiralíneas dibujado con la nariz de su carenado. La Track divisa el viraje rápido en la distancia, apunta con la precisión de un avión de combate al ápice y transita por la curva sin un solo movimiento reflejo y transmitiendo al piloto la sensación de que negocia un tramo mucho más lento.

Pegas

-Una importante. A medidas que fuimos aumentando el ritmo tras el rodaje y metiéndonos ya en unos tiempos presentables para los amigos –nada que ver con los campeonatos- se puso de manifiesto un molesto shimmy, en el momento en el que dábamos tracción a la rueda trasera abriendo el gas y liberábamos presión en la delantera. Sí, ese molesto vaivén que, cuando forzamos el ritmo, llegó a algo más que eso con una sacudida continua de la cabeza, incluso, a lo largo de toda la recta; a veces nos obligaba a no movernos, por ejemplo en Jerez, y hacer toda la recta de meta acoplados pero con el trasero fuera del sillín después de salir de la curva Jorge Lorenzo. Jugamos con la geometría, también alargando la moto y conseguimos mitigar ese preocupante shimmy, para volver a aparecer cuando el tiempo bajaba un par de segundos. Se puede eliminar, qué duda cabe, porque si no me resulta imposible imagina ra Antonio Maeso navegando con esta Track por los tramos de asfalto rizado de la Isal de Man; pero de lo que no cabe la menor duda es del carácter un tanto nervioso que muestra esta carreras cliente en las aceleraciones. Seguiremos trabajando en las suspensiones y en la geometría de esta maravilla austriaca.

-El control de tracción. Sí, en una moto así es una falta; sí, una carreras cliente de 2011 debería llevarlo incluido, sí. Pero en una moto de estas características, con una entrega tan racional, a pesar de esos 180 CV, y tan adaptada a la gradual inclinación de la moto no resulta tan primordial. Sería interesante, sí, sería obligado en una moto de competición de 2011, desde luego, pero, teniendo presente el miedo que sentimos todos sin excepción a salir catapultados por las orejas, pienso, más que honestamente, con la mano en el corazón, que la KTM RC-8 Track será la última moto de SBK que te catapulte al vacío cruzando el neumático trasero en plena aceleración, a pesar de sus 180 CV de 2 cilindros.

 CP 0152

Conclusión

Una verdadera carreras cliente del siglo XXI, pero más allá de la magia que envuelven esas palabras, una moto excepcional que no en vano ha puesto nombre austriaco al prestigioso campeonato alemán de SBK-Supestock, y que se presenta como una de las más efectivas máquinas para el circuito que se puede ofrecer en España. Una seria opción, tal vez la más seria de nuestro mercado, para todo aquel asiduo de las tandas libres en circuito o de los campeonatos autonómicos.

Ya hemos dicho al principio que la Track es la moto de calle, la RC8-R, con todas las sustituciones y los añadidos que harías a la moto matriculada para llevártela a la pista. Conjunto completo de escape Akrapovic EVO-4 completamente confeccionado en titanio (sólo 6 kilos de peso) y embutido en la quilla del carenado, centralita superior y filtro especial, tres elementos que proporcionan a la Track esos 10 CV extras con respecto a su hermana de calle. Embrague con sistema antirrobote, conjunto de transmisión de paso estrecho, cambio semiautomático con las marchas invertidas en la secuencia de la palanca. Fibras de competición, asiento de goma antideslizante, manetas abatibles, slicks de serie -con nada menos que un 200 detrás-, estriberas regulables de competición, llantas Marchessini de diseño exclusivo, suspensiones WP de gama superalta.

frente a frente calle-carreras 

Hay que aclarar que el motor de la Track no es el nuevo de la RC-8 R de 2011 con doble bujía por cilindro. Este nuevo motor se ha rediseñado para dulcificar el comportamiento de la RC-8 R en la ciudad, y no se ha tocado la parte alta de su régimen. La Track mantiene el motor de sólo dos bujías porque no necesita ser domesticada.

-Peso del chasis 7,3 kilos

-Pastillas de freno de competición.

-Discos de 320 mm

-Embrague antirrebote

-Conjunto escape Akrapovich completo en titanio

-182 kilos con el depósito lleno

-Caballete de competición incluido.

 Tomás Pérez