Kawasaki ER6-N - Segunda opinión

Escrito por Sergio Hidalgo el . Publicado en Pruebasafondo

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Probador 2

Nombre: Tomás Pérez.

Ficha técnica: Edad: 54 años, altura 1,91m, peso 107 kilos.

Nivel: 3º Clasificado en la categoría Twin del campeonato Mac-90.

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Una Moto de Principiante y Medio

En mi particular toma de contacto con este popular modelo, voy a dar un punto de vista un tanto diferente de mis compañeros. Voy a tratar de hablar de esta moto desde la óptica del principiante.

Desde hace mucho tiempo he ido acumulando un interés especial por probar esta moto, pensando, en los años que estuve dirigiendo otra escuela de conducción, en los que espero estar al frente de nuestra nueva escuela Super7, en un consultorio de conducción que atendí y en todos los principiantes que, a través de cualquier medio, incluso en persona, me han pedido asesoramiento a la hora de comprar una moto.

Kawasaki presenta con esta ER-6 N una de las propuestas ideales para iniciarse. Eso es algo que salta a la vista, no sólo con su silueta, su peso y su tamaño, sino también con pequeños detalles muy reveladores de ese interés por los que empiezan, como son, por ejemplo, la regulación de la maneta del embrague en su distancia hasta el puño, un recurso nada corriente que facilita mucho más el juego con el acelerador a los iniciados que aún conducen con cierta imprecisión.

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Otra característica muy importante de esta moto, de cara a los principiantes, es que, por su peso y esbeltez, soporta mucho mejor que otras la drástica mutilación que supone para cualquier modelo una limitación administrativa (se trata de un tema que se presta como pocos al debate, pero que, desde luego, no vamos a tocar ahora). No obstante, el principiante que la conduzca con esa restricción de motor, podrá disfrutar de la soltura que ofrece esta moto en cualquier carretera que serpentea por la montaña, siempre que conduzca solo. En cambio, si ese principiante sobrepasa, por ejemplo, el quintal de peso -como un servidor-, si acostumbra a viajar con acompañante y si, además, carga la ER 6 N con el equipaje necesario, deberá tener siempre presente que el motor castrado ya no le brindará esa facilidad natural –ni más ni menos que la que debiera- para levantar todo el conjunto hasta la vertical cuando al abrir gas saliendo de cada viraje. Se verá en la necesidad, por tanto, de forzar el contramanillar hacia el interior y de desplazar el cuerpo, en la medida de lo que se lo permita el pasajero, para poner derecha esta pequeña Kawa.

Efectivamente, antes de subirme a ella, miraba esta bicilíndrica como una moto pensada principalmente, o casi en exclusiva, para el principiante; sin embargo este concepto, aparentemente cerrado, se abrió por completo en el momento en el que giré el acelerador a fondo por primera vez para hacer un adelantamiento mientras viajaba por una carretera de doble sentido.

Efectivamente, el motor de la ER-6 ofrece unos bajos y unos medios que sorprenden por su sólida consistencia en un propulsor de dos cilindros con este cubicaje, presentando a esta pequeña Kawa no sólo como una moto de principiante, sino como algo más completo de lo que proyecta su apariencia. Después, la respuesta en alta, que en la versión anterior rendía con unas cifras dentro de una perfecta lógica, ahora se antoja un poco corta siendo prácticamente la misma de antes; pero es que ya sabe: Nunca nos conformamos. A pesar de ello, más tarde nos encontramos con un dato muy significativo que da una idea de que esta moto es capaz: evidentemente algo más allá de las meras expectativas de un principiante.

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En nuestra pista de pruebas habitual, con el probador que firma encima, con sus 107 de peso y 1,92 m; es decir: seguramente una de las siluetas menos aerodinámicas, el motor de la ER6-N estiró y estiró hasta que me vi por encima de los 200 km/hora, según su marcador digital.

Por otro lado, diremos que la moto en general es una pura delicia de conducir. Sirva de muestra la dulzura del tacto que ofrece su cambio, tan suave que permite subir de marcha sin embrague a casi cualquier régimen; tal vez por eso contrasta una cierta dureza del asiento, que podría llegar a ser molesta, por sus ángulos, en desplazamientos largos.

En cuanto a la parte ciclo se refiere, este modelo, que sería perfectamente simétrico por ambos lados si no fuese por su nuevo basculante, ofrece, como era de esperar, un comportamiento de una nobleza tan intachable como equilibrada. A ello contribuye la nueva forma del depósito, en particular, y la geometría, en general, que buscan una carga extra sobre el tren delantero para conferirle un mayor agarre; en ese punto la horquilla responde con un tacto muy confortable para viajar y que, lógicamente, rinde con una resistencia blanda en la conducción muy deportiva. Hasta este momento todo encajaría: una moto de tacto más bien cómodo y blando para iniciarse y también para viajar; sin embargo el comportamiento del tren trasero resulta seco y de un talante emenientemente deportivo, ajustándose perfectamente a los rapidísimos cambios de dirección que permite esta pequeña Kawa deslizándose por un tramo de eses enlazadas. Este comportamiento seco de atrás, en conjunción con la respuesta blanda de la horquilla, produce cierta desconfianza cuando tendemos a hacer con rapidez y firmeza la entrada de los virajes y los cambios de dirección.

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Una moto que representa el paradigma de la agilidad, como hemos dicho, pero que muestra esa particular descompensación en el tarado de las suspensiones; aunque eso sí: sólo se observará si se la pone entre la espada y pared al retorcerla por las carreteras de montaña. Por tanto, los principiantes y algo más que principiantes que lean este párrafo pueden tomarlo como una mera información suplementaria, pero nunca como un detalle del comportamiento de esta moto que les vaya a afectar en lo más mínimo. No, en absoluto. En cualquier caso, si su nivel de conducción avanzara hasta llegar a sentir esa descompensación, la solución es relativamente sencilla y no demasiado cara: Primero un cambio a un aceite más denso y después, si hiciera falta, la sustitución de los muelles de la horquilla por unos más duros y de gradiente más recogido.


Conclusión:
La ER-6 N, una moto para empezar, para soltarse, para aprender, pero que también ofrece un comportamiento y unas prestaciones que le dan una continuidad en el tiempo, acompañando a su propietario después de haberse iniciado con ella para evolucionar hacia otras expectativas más llamativas y ambiciosas dentro del Mundo de La Moto.
Por eso podemos poner el título a este artículo diciendo que esta Kawa es
Una moto de Principiante y medio.

Tomás Pérez