Prueba de Guzzi V7 II Racer: el espejo del alma
No creo que exista ahora mismo una moto que sacándola de la tienda, tal cual la venden de serie, tenga un acabado tan excelso. La sensación que me invade siempre que tengo la oportunidad de observarla es que estoy ante una moto hecha por un constructor artesano y comparada con el trabajo de alguno muy afamado, mucho mejor realizada. (Sigue Leyendo).



