Suzuki SV650 Gladius – Equilibrio y buena educación - La opinión de Almudena

Escrito por Almudena, Tomás y Jose Mª el . Publicado en Pruebasafondo

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Cuando hablaba de que noy hay motivo para pensar que una chica pilota una moto peor que un chico, pensaba, sobre todo, en Almu. LLevo varios años compartiendo ruta con ella y todos los que nos acompañan están de acuerdo en que es un ejemplo de finura y elegancia llevando una moto a buen ritmo, una moto que, salvo en contadas ocasiones como esta, es una enorme R 1200 GS.

 

Tercera Opinión:

Almu

 

Nombre: Almudena Fernández.

Ficha Técnica:168 cm, 59 kg, 55 años.

Nivel: Ejemplo de finura llevando una moto. Devoradora de curvas de montaña, organizadora de rutas tan divertidas como exigentes. Más de 150.000 km en su R1200GS.

 

 

El pasado sábado me dejó mi amigo Jose Mª probar la Suzuki Gladius. Cuando ví la moto parada en la Cruz Verde, la verdad es que me quedé mirándola con curiosidad. Me sonaba, pero no caía. Pepe hace las presentaciones: aquí la Gladius con su nuevo look, aquí Almudena. Primera impresión buena: una moto para mirar dos veces.

Salimos el grupo a ritmo ligero y a Pepe se le ve en la Gladius a gusto. Es alto, pero no hace a la moto pequeña.

Al cabo de varios km, en la carretera de Venta del Obispo, se para y me dice que la coja. ¡De mil amores! Cambio mi gesita por la Gladius. Genial, una moto en la que llego al suelo con los dos pies y que noto muy ligera. El cuadro de mandos sobrio pero suficiente, el embrague rápido, el motor responde alegre, sale rapidita en busca de nuestros compañeros que habían seguido sin esperarnos.

SuzukiGladius 091

En las primeras rectas le doy gas a fondo y responde muy bien en todas las marchas. A velocidades altas noto algo blando el amortiguador delantero, pero solo a velocidades altas, a un ritmo alegre la amortiguación es más que suficiente.

En todas las pruebas de moto leo que prueban los frenos, pues vamos a ello. Freno con el delantero y como que me falta algo. Recapacito: claro, mi moto lleva reparto de frenada y al tocar la maneta actúa también el freno trasero. Vuelvo a frenar tocando un poco el pedal del freno (por cierto, muy suave y gradual). Esto ya me gusta mas, la moto frena en condiciones.

Llegamos a una zona de curvas rápidas y aprieto el acelerador para ponerme al ritmo de los de delante. Se anima la Gladius y sin complejos sigue cómodamente un ritmo alegre, que cuando se convierte en muy alegre (hablamos de que las otras son motos de bastante más de 100CV) sigue con mas dificultad, aunque sin retrasarse.

Aprovecho en las curvas que en esta moto el asiento, durito, invita a moverse, para intentar practicar - aunque no es mi estilo - aquello de descolgarme.

Llega la hora de bajarse de la moto, y lo hago con una gran sonrisa: Moto divertida, alegre, suave y con un interior muy acorde con su imagen recia de chico duro. En resumen, me ha encantado.

SuzukiGladius 021

¡A ver si me piden que pruebe más motos!. 

 

Almudena Fernández.