Kawasaki Vulcan VN 1700 Classic: Seda del Japón - La Opinión de un quemado
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Probador 3
Nombre: Vicente Rosa Serrano
Ficha Técnica: Edad 34 años, Estatura 1.82 m, Peso: 90 kilos.
Nivel: Ex-piloto RACE y Cto. Castellano-manchego en Extreme.
Kawasaki se ha presentado, desde que tengo uso de razón, como el rival más duro de la marca custom por excelencia, Harley Davidson. Con esta premisa Kawasaki lanzó la Vulcan 1700 y lo hizo con la intención de ocupar el gran espacio que existía entre la 900 y su hermana mayor la 2000. Las custom dieron un vuelco importante tras la incorporación de la inyección electrónica a sus motores, ya que la ausencia de los grandes carburadores fue cubierta aumentando la capacidad de los cilindros, con lo que antes una supercustom tenía como máximo una cilindrada de 1.000 c.c. ahora ya estamos llegando a auténticos monstruos de 2.000 c.c.
¿Este aumento de cilindrada comprometería la utilización de estas megamotos? No tiene porqué, como veremos a continuación en la prueba que realicé con ella por la sierra de Madrid.
A primera vista; Al entregármela mi compañero de Super7moto y viniendo de acabar de probar la Harley V-Rod parecía que la Vulcan se había comida a otra custom de cilindrada inferior. El aspecto es imponente, con unos acabados que la dan una buena imagen final. Disfruté durante diez minutos observando a esta custom-ballena y pude ver su motor bicilíndrico en V de largo recorrido, refrigeración líquida, SOHC, 8 válvulas y 1.700 cm3 el cual nos regala un buen par motor como veréis en las gráficas del banco de potencia. Con unas formas redondas, la Classic cuenta con una estampa que llama la atención en cualquier sitio y momento, ya sea encima de una acera o esperando la luz verde en un semáforo, con lo que no pasarás inadvertido.
El interruptor de encendido permite quitar la llave de la posición de encendido, evitando que las llaves dañen el grupo de instrumentos o el depósito mientras la moto está en funcionamiento. Al girar el cilindro del interruptor de encendido a la posición “OFF” (apagado), se apagará el motor y será necesario introducir la llave de nuevo para volver a arrancar. Las pantallas LCD multifunción del grupo de instrumentos montado sobre el depósito se controlan mediante los interruptores del manillar derecho. Entre sus características se incluyen un indicador de marchas, indicador de combustible, reloj, odómetro, cuentakilómetros dobles, intervalo restante y consumo medio de combustible.
Las ópticas hacen muy bien su trabajo con un foco delantero de generosas dimensiones y un piloto trasero compuesto por diodos.
La correa de transmisión está fabricada en carbono con lo que lograremos retrasar las tareas de mantenimiento. Por cierto la Vulcan cuenta con seis marchas lo que nos ayudará a reducir el consumo en nuestras rutas largas.
Sensaciones en ciudad; Como os he dicho antes, acababa de bajarme de una Harley con unas buenas sensaciones en ruta; pero como expliqué en la prueba de la V-Rod, la moto de Milwakee penalizaba un poco en su utilización en ciudad. La Vulcan es una moto que pesa en torno a los 350 kg en orden de marcha y eso se tiene que notar. Pues me llevé una agradable sensación de que no iba a ser tan torpe por la ciudad como me esperaba. Está claro que no es una moto apta para principiantes ya que al peso hay que sumarle una distancia entre ejes de 1665 milímetros. En su lado positivo encontramos un buen tacto del acelerador que sumado a la gran tracción y a que al ser el modelo Classic tenemos un tren delantero aligerado de parabrisas y cúpulas lo que nos permitirá una cierta agilidad, pero muy limitada.
Está claro que con ella no podremos movernos con soltura entre los coche, porque no ha nacido para ello, pero la Vulcan no nos meterá en ningún apuro dentro de la city. El asiento se sitúa algo bajo y el manillar es alto, grande, ancho y elevado hacia atrás. Con esta disposición de ambos elementos Kawasaki logra que una persona de talla normal logre alcanzar bien todos los mandos que controlan la Vulcan. Con ambas llantas de 16 pulgadas, 130 y 170 mm de ancho en las gomas, no se cae en la trampa de colocar descomunales neumáticos traseros que en ciudad son más un inconveniente que una ventaja. Por cierto las estriberas tan bajas nos obligarán en las rotondas a controlar el grado de inclinación, ya que será muy frecuente el roce de estas con el suelo. La primera vez te llevas un pequeño susto pero según le vas cogiendo confianza al final nos empezará a gustar y no habrá rotonda que se nos resista.
Sensaciones en carretera; Por fin abandono la gran urbe para dirigirme esta vez al tramo que me lleva desde El Berrueco a Patones de Arriba donde me disponía a comer. El fin de semana que tuve la Vulcan para probar, en Madrid el tiempo era inestable, con lloviznas intermitentes y un frío que te congelaba las más mínima parte de cuerpo. Claro está que no pude resistirme y comencé la ruta que tenía establecida. Lo primero que me llamo la atención es que durante todo el recorrido no tuve en ninguna ocasión sensación de inestabilidad con la Vulcan. Esto es debido a que con 350 kilos de moto solo un huracán te despegaría de la calzada. Esta sensación se logra gracias a la conjunción del chasis con las medidas de las ruedas, que incluso a su velocidad máxima, en torno a 179 km/h, no logré tener ningún meneo en la dirección.
La suspensiones cuenta con unos amortiguadores de aire dobles traseros ajustables que nos aseguran una gran sensación de comodidad durante la conducción que se combina muy bien con la horquilla telescópica de 43 mm en la parte frontal. Esto no cambia que intentéis esquivar y huir todo lo posible de los baches de la carretera ya que nuestra espina dorsal nos lo agradecerá.
La sensación de seguridad que da una custom en carreteras secundarias con muchas curvas no lo he logrado alcanzar con ninguna otra moto, a ver que me explico; poder hacer una curva y mirar el paisaje es raro que lo logre con las motos RR que normalmente pruebo.
Con el sistema de frenado, si vienes de motos racing como yo, necesitarás un periodo de adaptación, ya que las primeras veces sabrás la cadena de radio que lleva el coche que acaba de frenar delante de ti. Tanto los discos delanteros de 300 mm como el trasero del mismo tamaño son suficientes para detener la Vulcan donde y cuando queramos.
Las operaciones de cambio van acompañadas del típico “crack” pero se realizan con facilidad al contar con un pedal de doble leva. Sus 72 CV son capaces de llevar a la Kawasaki por encima de los 160 km/h con relativa facilidad.
En resumen; Con esas prestaciones la moto tiene más que suficiente y además hace gala de un comportamiento noble. Es estable a cualquier velocidad y una vez en marcha se maneja mejor de lo que parece. Como sucede con las motos de elevado peso hay que anticipar las maniobras y llegar a las curvas con el trabajo hecho, algo no tan complicado ya que los frenos hacen bien su trabajo. Una gran custom que hará las delicias de los que busquen una custom impresionante, efectiva y con un funcionamiento general realmente modernizado y con la que, sin duda, disfrutarás.
Vicente Rosa
