Mi primer viaje kilométrico....en Vespa

Escrito por Luís Monge el .

Bueno....Voy a contaros mi primer relato sobre dos ruedas, allá por los años 1973 ó 74 (que hace mucho y ya no me acuerdo muy bien).Tenía una Vespa 150, que me pude pagar después de trabajar todo un verano (los 3 meses), en una empresa de envío de propaganda de revelado fotográfico. Trabajaba "a destajo", pegando sellos de Franco en las cartas con la propaganda. (Sigue leyendo)

 vespa05

En mi vida pegué tantos sellos de Franco como en aquel verano. A más sellos, más dinero me daban

La que era entonces mi novia (hoy mi mujer), se iba de vacaciones con una amiga a Huelva (Matalascañas), y como la cosa entre los dos no estaba muy católica, me dijo..."Yo voy a estar con Julia en Matalascañas....si quieres pasar por allí...", y como a mí me parecía que ir desde Madrid a Huelva directamente, era muy arriesgado, sin saber qué me iba a encontrar, me dí una pequeña vuelta, antes de llegar a Matalascañas.

Vespa00

Un dos de Agosto, pillé mi Vespa (La Marisol, como yo la llamaba), y a la una de la tarde, tomé dirección Salou, donde veraneaban mis tías. Yo no avisé que iba, porque sabía que estaban, y tampoco quería preocuparlas.

Rumbo a Tarragona, en pantalón corto, camiseta recortada por los hombros, guantes y casco y a unos 35º de temperatura, llegué a repostar a Alcolea del Pinar. Entonces había que ponerle aceite a la gasolina, y al gasolinero, se le rompió la regadera por el culo, cuando quedaba bastante gasolina por echar. No rellenó de aceite, pero no le dí importancia, porque yo de mecánica y de cosas de moto, lo unico que sabía era que había que ponerle gasolina y poco más.

A la altura de Los Monegros, en Zaragoza, medio gripé la moto, con lo cual, no podía pasar de 50 km/h. Ni que decir tiene, que lo que pretendía ser un viaje de 7 horas, se convirtió en 11 horas de calvario con Mi Marisol. Cada vez que me pasaba un camión, veía la cuneta más cerca. Pero bueno....yo a mis 50 kms/h, a mi tran-tran, iba haciendo ruta. Cuando notaba que la moto se iba a "agarrotar", metía embrague, y paraba. Cigarrito en la cuneta, y yo diciéndole a "Mi Marisol"...."tu enfriate un poquito, y yo me fumo mi cigarrito"

Cuando llegué al apartamento de mis tias en Salou, llamé a la puerta esperando que me abrieran y me reconocieran como su sobrino que era, y nada más abrir la puerta mi tía me dijo: "No compramos nada, eh!", y me cerró la puerta en las narices.

Vespa04

Normal; yo hubiera hecho lo mismo, si a la una de la mañana llaman a mi puerta y veo a un chico con los pelos como el Jovecito Frankenstein, los brazos achicharrados, las manos blancas de los guantes, y los pelos de las piernas "churruscaos".
Menos mal que insistí y pude dar descanso a mis posaderas y a mis brazos.
La Primera etapa se había cumplido.

Estuve allí 3 dias, en los que me bañaba en la playa con camiseta, porque el "moreno Agromán" era demasiado p'al body y me daba hasta vergüenza lucir "moreno achicharrao a 3 bandas".

En los 3 dias que estuve allí, se me estropearon los cables de las marchas, y tuve que buscar un taller en Tarragona para que me lo arreglaran. No podía pasar de 2ª velocidad, con lo cual, los pocos kilómetros que había de Salou (La Pineda), hasta Tarragona, fueron otro calvario. Pero llegué, y en un taller, me arreglaron los cables y las marchas volvían a funcionar.

Despues de soltar la tela, mi segunda etapa era llegar a San Juan en Alicante, donde tenía una compañera de carrera que estaba de vacaciones en un hotel. Tampoco avisé de que iba, pero pensé que si salía temprano, sobre las 9 de la mañana, llegaría al hotel a la hora de la comida, y así la pillaba.

Vespa02

Rumbo a San Juan, con la moto gripada, paraba cada 2 x 3 porque se calentaba, hacía amagos de griparse del todo, la dejaba enfriar, y yo me fumaba un cigarrito.

Que me cruzaba con moteros (de los de moto grande)....pues a saludar como Dios manda, que para eso uno tiene el espiritu motero. Según me cruzaba con moteros de los de moto grande, yo le hablaba a Mi Marisol, y la decía..." Tú tranqui, que tu a esas, no les tienes nada que envidiar" (aunque yo me decía a mi mismo, que más tarde que temprano, tendría una igual que esas).

A la altura de Sueca y Cullera, lo habitual... Calentón...parada....cigarrito...calentón....parada....cigarrito....y así hasta que llegué, no a las 3 de la tarde, sino a las 7:30 al hotel. Ni que decir tiene, que ni tenía sitio para dormir, ni vi a mi amiga, ni ná de ná.
Total....a tirar para Torrevieja, que allí si que sabía la dirección de otro compañero de carrera, que seguro me dejaba dormir en el sofá de su casa.

Llegada a las 9 de la noche....salida de farra y copeo, y a medio dormir a las 5 de la mañana hecho una piltrafilla. Pero bueno...la 2ª etapa cumplida, y con creces.

Pasé tanto calor, que me prometí no viajar de dia, y hacerlo de noche, hasta el 3er. punto de la ruta, que era Granada.

VESPAfaros

 El comienzo de la TERCERA ETAPA, la hice saliendo de Torrevieja a las 9 de la noche, con un resacón del 15, un impermeable de esos, tipo la Pantera Rosa, un vaquero largo y una camiseta de manga larga. Atravesando la huerta murciana, en mi vida pasé tanto frío como aquella noche. No tiritaba.....eran convulsiones lo que tenía. Pero yo....p'alante que esto promete.

Paraba en bares de carretera a tomarme un café caliente, y a fumarme un cigarrito, y cuando me veian entrar, la poca gente que había, se daba la vuelta para mirarme, como si John Wayne entrara en el Saloon para matar a los Hermanos Malasombra.

De noche, os podéis imaginar las "luces de xenon" que llevaba la Vespa. Los coches ponían sus largas, y tu (yo) daba al interruptorcillo chiquitin que tenia para dar "mis largas", y "que si quieres arroz Catalina", no quitaban las largas ni queriendo. Y ahí estabas tú, intentando adivinar por donde iba la carretera.

En una ocasión, en una zona de obras, me deslumbraron tanto, que acabé en el campo, rodeado de árboles. Me había salido unos 30-40 metros de la carretera. Y para volver a la via, tenía que mover el manillar para que la luz (cual linterna de acomodador de cine) me guiara.

Vespa03

Llegué a Granada pasmao de frío, con las piernas como témpanos de hielo, y las manos igual de dormidas que cuando llevas 6 ó 7 bolsas del Carrefour llenitas de botellas. Los dedos...blancos y sin sensibilidad, pero.......ETAPA CUMPLIDA.

Y vamos con la CUARTA ETAPA. Esta iba de Granada a Matalascañas, también por la noche, para evitar esos calores del sur.
El viaje...como siempre.....mismos cigarritos, mismos cafés....mismas miradas en los bares de carretera, y como al principio....a 50 km/h como mucho.
¡Vamos!....interminable.

Llegué a Matalascañas a las 8 de la mañana...busqué la dirección de la amiga de mi entonces novia....la encontré, pero como tampoco avisé que iba, me esperaba una excursión con la pandilla de aquella amiga, a mojarnos el culo en cada cala.
Divertido....fué muy, muy divertido. Pero.....no podían acabar allí las calamidades, y como en aquella casa eran 7 hermanos, sitio....lo que se dice sitio para dormir....no había, y me tocó buscar alojamiento.

Tras arduas búsquedas, encontré un sitio, en un sótano habilitado de una pensión cutre, donde había literas. Bueno....literas, marroquis, subsaharianos, y unos mosquitos como portaaviones.

Dormir, dormir, la verdad es que mucho no pude, pues me tiré toda la noche entre dando palmas (para matar los mosquitos), y miradas a las pocas pertenencias que tenía, no fuera a ser que alguien se las llevara.

Y así terminó la CUARTA ETAPA, para despues de unos dias, emprender la QUINTA ETAPA.

vespa06

 

QUINTA ETAPA que fué con paquete, hasta Sevilla, donde mi novia tenía unos familiares. Ibamos en la Vespa, los dos y una maleta como las que llevaba Mariano Ozores en sus películas.

Llegamos a Sevilla, descargué al paquete y su maleta en casa de sus familiares y fuimos a buscar pensión para mi, cosa que encontramos en la c/ San Eloy, encima de la tasca San Eloy, y con nombre de la pensión...San Eloy.

A estas alturas, la pobre Marisol...mi Marisol (la Vespa, claro), dijo que ya no podía más, y regresamos a Madrid en tren.
Volvimos los 4, La moto, mi novia, su maleta y yo. Nos bajamos y "reactivamos" nuestra relación, hasta el dia de hoy.


Gracias a la VESPA, sigo felizmente casado con mi novia de entonces, y con dos hijas maravillosas.

Años después, algún amigo de lo ajeno, me privó de mi Vespa, de la que no he vuelto a saber nada.

Sólo espero que quien se la llevara, la utilizara con buen fin, y le haya colmado de felicidad, como a mi me colmó en su momento.

Vespa07

Luís Monge.

Artículos relacionados