KTM RC-8 Track Carreras-Cliente

Escrito por Tomás Pérez el .

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KTM pone a disposición de pilotos privados, pilotos aficionados y asiduos a las tandas libres la única carreras cliente de velocidad disponible en las tiendas.

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Piloto: Tomás Pérez

Ficha Técnica: 54 años, 102 kilos, 1,91 m

Nivel: Subcampeón 2.012 Categoría Twin de La Mac90 con KTM RC 8 Track





¿Qué significa "Carreras Cliente"?

La expresión “Carreras Cliente” es una denominación, tal vez de otro tiempo, que va mucho más allá del simple marchamo de calidad, de la etiqueta dorada, del sello extra, o de la corona laureada como galardón imperial. Una Carreras Cliente es mucho más que eso porque la fábrica que te la ofrece ha puesto en ella todo el esmero en mostrar, como si se tratase de un escaparate concentrado, su tecnología más vanguardista, su calidad más detallada, llegando a desvelar incluso una pequeña colección de secretos con el lógico orgullo. Pero, independientemente de estos exclusivos atributos, una Carreras Cliente es por encima de todo una Máquina de Competición, pura y desnuda, que nada tiene que ver con los civilizados argumentos que presenta cualquier deportiva de calle, con sus luces ciudadanas, con sus restricciones comunitarias o con su placa administrativa, plana y atroz rompedora de una estética natural; por no hablar de los espejos sobresaliendo como las dos pistolas de un cristo … 
¡En una Carreras Cliente sólo se mira al frente, no nos importa quién viene detrás!

en medioUna Carreras Cliente es una moto engendrada por y para la competición: Una para ganar. Las otras motos te permiten divertirte, sí, incluso jugar a ser rápido, pero al lado de una carreras cliente, son, sencillamente, vulgares Motos de la Calle.

A lo largo de la historia, las carreras cliente siempre han representado máquinas inalcanzables para la inmensa mayoría de los aficionados, empezando por las legendarias Norton Manx de 500 (una curiosidad: Manx es el gentilicio de la Isla de Man), las TD-3 y TZ 250 con las que Yamaha nos hacía soñar a muchos jóvenes, motos de dos cilindros, 55 CV y también de importación prohibida, que cruzaron nuestras fronteras de las formas más novelescas y clandestinas, recurriendo, incluso, a tretas contrabandistas como luces postizas y una placa inventada para cruzar la frontera bajo la oscuridad andorrana. Más adelante, en los ochenta, Honda y también Aprilia pusieron a la venta series diversas derivadas de los Grandes Premios, pero a unos precios que dejaban una sonrisa de iluso en la mayoría de los aficionados y en casi todos los pilotos regionales. 

Ahora KTM piensa en los pilotos privados del CEV, en los de los campeonatos autonómicos, por supuesto en los de la entrañable Mac-90 y también por tantos y tantos aficionados, asiduos como se ven cada día más en las tandas libres y en los cursos de conducción deportiva. KTM apuesta por todos ellos poniendo a su disposición toda la tecnología y distinción de una auténtica moto de carreras (así lo avisa en la pegatina que se observa sobre la punta de su colín) al vulgar precio de una moto de calle. Vayan por delante esos 16.700 euros que cuesta, antes de pasar a hablar ya de esta RC8-R Track. Empecemos por la que quizá sea la característica que más resalta al contemplarla.

perfil derechoDesde finales de los ochenta, por uno de esos impredecibles avatares que rigen la moda en el vestir, la absoluta esbeltez comenzó a perfilarse como la referencia que regía el canon de la belleza en ese momento, llegando poco después a crear mujeres con las figuras escuálidas que algunas veces hemos tenido que lamentar. Esta RC8-R Track representa el traslado a una moto de esa absoluta esbeltez. Si la observas desde atrás sólo verás sobresalir las estriberas por los flancos del slick Dunlop GP Racer, nada más. Esa estrechez con 173 kilos y los 179 CV que marca su ficha técnica me sugieren la misma frase con la que respondo a mis amigos cuando me piden que les defina cómo se siente esta moto cuando te dejas llevar por ella a lo largo de una pista de carreras:

Es como ir subido en una bicicleta propulsada por un cohete.

Sí, eso le respondo a mis amigos con todo el conocimiento, de la misma forma que puedo escribir esta prueba, desde el extenso conocimiento, porque se de la privilegiada circunstancia para los lectores de Portalmotos.com de que esta KTM RC8-R Track que probamos no se trata de una habitual unidad de prensa cedida por la marca, no, ésa que veis en las fotos es la moto de carreras del equipo de nuestra escuela de Conducción. Es mi moto de carreras.
Efectivamente, la RC8-R Track se siente así de ligera y de rápida después de haber negociado, por ejemplo, la chicane con una indescriptible soltura y abrir gas a fondo. Pero no adelantemos acontecimientos y menos en este punto, una moto como ésta se presenta como el buen vino: que requiere su protocolo para ser examinado con detenimiento antes de catarlo.

costado presentacionTodo en la RC-8  Track son detalles de competición que te dejan bien claro en todo momento que no estás ante la banalidad de una moto de calle. Todo está marcado por la exquisitez de una máquina de carreras, empezando por la envoltura: Por muchos plásticos y fibras de carenado circuitero que veas en el mercado auxiliar, no encontrarás unos con la marcada calidad y el remate que muestran las de la RC 8 Track. Al sentarte, plantas las posaderas obligatoriamente sobre una delgada cobertura de goma antideslizante, no hay más: tu culo debe de estar al nivel y responder también de la gama deportiva más alta. Bajamos la bestia del caballete de competición y la sentimos apoyada sobre unas Marchesini de diseño específico para este modelo, más ligeras que las de su hermana erre a secas, ésa de la calle. Al apoyar el pie sobre la Track, lo encontramos donde debe situarse: atrás y arriba sobre unas estriberas cortas, rígidas y regulables. Al mirar los semimanillares, puedes descubrir unas manetas anticaída y al apoyarte sobre ellos, te cogerás a unos puños de goma fina, diseñados así para transmitir con toda la sensibilidad cada micrométrica reacción de la moto (Existe aparte una versión de corto recorrido para el acelerador).

Pero antes de arrancar y salir, bajémonos de nuevo y observemos aún con más detenimiento sobre qué vamos subidos. Descubriremos entonces un detalle sobresaliente: El de las suspensiones firmadas por WP. En este conjunto la marca holandesa, tan acreditada dentro del mundo de las carreras, ha querido exponer todo su potencial tecnológico montando delante en la Track el tope de gama de sus horquillas y detrás un espectacular amortiguador, con detalles de precisión como los dos ajustes, el convencional y otro fino, para la compresión. Si nos vamos fijando en los componentes de la Track, descubriremos que KTM ha puesto a nuestra disposición la RC-8 R de calle que nosotros hubiéramos preparado para la pista a base de ir sustituyendo sus componentes más urbanos por los de la pura competición. 

Pero mejor los vemos todos al final, porque ahora mismo estamos deseando ya subirnos a esta RC-8 R Track. ¡Pongámonos en marcha!