KTM Super Duke 1290 - Prueba a fondo

Escrito por Tomás, Santiago, Jesús y José Mª el .

Índice del artículo

 

La Super Duke 1290 es la máxima representante de las naked deportivas en KTM, potentísima, ligera, ágil, repleta de soluciones técnicas y muy utilizable. Con el motor de entrega mas civilizada de los que hemos probado hasta ahora de la marca. Os contamos nuestras impresiones con la participación de un rutero, un piloto del CEV, un aficionado abducido recientemente por la moto de carretera y un piloto veterano. (Sigue leyendo)

 

SuperDuke 1290DSC06781

 

KTM SuperDuke1290 52p

 

Primer probador:

José María Hidalgo

Ficha Técnica: 60 años, 85 kilos, 1,83m

Nivel: Rutero, sufridor de atascos, adicto a las carreteras de montaña, aficionado a las tandas en circuito.

 

 

 

Guardo un gran recuerdo de la primera vez que me subí en una Super Duke hace ya mas de 6 años, obviamente la 990. Me impresionó muy favorablemente la potencia de su motor, su capacidad de tracción su frenada y su manejabilidad por carreteras reviradas. También el aspecto “campestre” de alguno de sus componentes y la sobriedad de sus elementos, parecía un ejemplo de “si no lo tiene es que no se necesita”. Lo cierto es que me pareció tremendamente divertida.

Con la Super Duke 1290 R he vuelto a sentir las mismas sensaciones positivas, aumentadas claro, pero similares si la situamos en el contexto actual con motos significativamente mas potentes y modernas que las que había la década pasada. Hablo de las sensaciones positivas ya que a la 1290 se la puede calificar de minimalista tal vez, pero en absoluto de espartana ya que no solo los componentes dinámicos son de primera, también sus acabados y el completo y moderno cuadro de instrumentos que hereda de la 1190 Adventure.

KTM SuperDuke1290 07

Antes de subirme a ella ya sabía que era una devoradora de curvas y una “fun bike” de primera línea. 180 cv y 144 Nm. anunciados (aunque se haya dejado algo camino del banco de potencia), tres modos de conducción, ABS, control de tracción adaptado a cada modo y con sensor de inclinación, control de levantamiento de la rueda delantera, embrague antirrebote, equipo de frenos brembo con pinzas radiales de 4 pistones y discos de 320 mm. La potencia puede preocupar, pero la electrónica y resto de componentes tranquilizan mucho.

Visualmente, se ve masiva y compacta a la vez, con un sello KTM claramente reconocible, desde luego el color da una buena pista, pero también por las formas que recuerdan las de su predecesora. Pintura, asiento y fibras tienen un aspecto de calidad a la altura de las cualidades y precio de la moto.

KTM SuperDuke1290 53

Encima ya no parece tan masiva, parece manejable, ya no es tan alta como sus antecesoras y se llega bastante bien al suelo con una talla media (asiento a 835 mm) gracias tambien a su estrechez en la zona delantera del asiento. Me sentí cómodo inmediatamente, con todo en su sitio y una postura relajada y deportiva a la vez. El manillar puede anclarse en dos posiciones, la mas alejada da una postura mas agresiva y es en la que venía colocado. Siempre me han gustado el toque deportivo de las manetas y bomba que pone KTM es sus motos de carretera, siempre con un tacto muy agradable.  El asiento parece muy firme y la primera impresión es que puede pasarte factura, pero luego pude comprobar que no es así, resulta cómodo, suficientemente espacioso y con un buen apoyo trasero para conducción deportiva.

El cuadro, heredado de la 1190 Adventure es moderno, completísimo y muy legible. Necesita un estudio previo del manual de usuario, pero enseguida se le coge el tranquillo y es difícil necesitar mas información. Además tienes a la vista una gran cantidad de ella a la vez. En el centro el cuentarrevoluciones analógico de perfecta visibilidad y un panel con las informaciones mas importantes. A la izquierda un panel navegable en el que puedes elegir entre varios grupos de información, siendo uno de ellos, el de “Favoritos”, configurable a gusto del usuario con facilidad para escoger los 5 datos que mas nos importen de entre los extraíbles del resto de los grupos. A través de este panel se accede al menú de configuración para ajustar ABS, Control de tracción, régimen de aviso de cambio y más. Evito ser mas exhaustivo so pena de parecer un sustituto del manual de usuario.

KTM SuperDuke1290 19

Antes de ponerme en marcha investigo como seleccionar los modos de potencia/entrega del motor. Hay 3 disponibles: El Sport proporciona toda la potencia, la conexión mas directa entre el giro del puño y el comportamiento menos intrusivo del control de tracción permitiendo cierto deslizamiento de la rueda trasera en aceleración. El Road mantiene la misma potencia pero dulcifica la relación entre el puño y la respuesta del motor, el control de tracción entra antes, permitiendo muy poco deslizamiento de la rueda. El modo Rain recorta significativamente la potencia y el puño y control de tracción mantienen las características  del modo Road. También reviso el ajuste del ABS para cerciorarme de que está activo y en modo Road aunque basta con quitar y volver a dar el contacto para conseguirlo ya que se selecciona automáticamente. El otro modo posible del ABS es es Super Motard en el que actúa solo sobre la rueda delantera, permitiendo cruzar la moto a base de freno trasero.

Coloco los retrovisores, bien situados, de buenas dimensiones y excelente visibilidad y arranco con un sonido profundo pero no exagerado, meto primera con suavidad, el cambio y embrague me parecen excelentes, e inicio la marcha.

En ciudad es una moto perfectamente utilizable, la postura es cómoda y suficientemente erguida para controlar el tráfico. En este terreno te mueves en las tres primeras marchas con toda comodidad, lo que luego comentaremos sobre la mejor zona de uso del motor no tiene aplicación en las marchas mas cortas ya que está sobrada. Entre coches se mueve casi como cualquier 600 ciudadana, ágil, ligera, gira suficiente y se controla muy bien. El embrague es muy suave y agradable de accionar igual que el cambio. No hay motivo para evitar las zonas urbanas con ella.

KTM SuperDuke1290 29

Salgo a carretera (mejor dicho a autovía) y aprovecho para probar la subida de vueltas del motor. Enseguida se nota que no se siente cómodo hasta que supera las 5.000 rpm, por debajo de esta cifra no va redondo, se notan las pistonadas y no acelera con la contundencia que yo esperaba. No diré que traquetéa ya que no es para tanto, pero está claro que no va a gusto. Como he comentado antes, en las marchas cortas no es un problema, pero en cuarta y sobre todo quinta y sexta es notorio. A partir de la cinco mil y pico funciona con regularidad, el sonido cambia y la aceleración es de vertigo, con un empuje que impresiona desde las 6.000 rpm hasta las 10.000.

Para viajar, me sorprende positivamente su aerodinámica, no es que permita grandes velocidades sin cansancio, pero entre el depósito y los relojes desvían lo suficiente el aire para poder aguantar cruceros que superen en algunas decenas las velocidades máximas legales, a 150/160 se pueden hacer kilómetros sin recibir una gran paliza, desde luego menos que en la mayoría de las naked que he probado. Las características dinámicas son excepcionales, estabilidad perfecta en rectas y curvas rápidas, frenada impresionante, con un tacto dosificable y una potencia sobrada desde el primer centímetro de desplazamiento de la maneta, podría ser incluso demasiado contundente en caso de susto si no lleváramos ABS, pero no es el caso. Para adelantar es demoledora, con el motor en la segunda mitad del cuentarrevoluciones es un misil balístico, visto y no visto.

No hay vibraciones molestas y la postura es cómoda. A pesar de unos reposapiés algo retrasados, las rodillas no parecen sufrir y la posición de tronco y brazos permiten horas de conducción sin cansancio. La visión de los espejos es nítida y amplia sin tener que mover mucho la cabeza.

KTM SuperDuke1290 22

Si viajamos lejos hay que pensar en ir solo. El posible acompañante no tiene donde agarrarse (la brida del asiento es solo un quitamultas) y podremos usar su asiento para atar el equipaje. Eso sí, el asiento del pasajero es de tamaño aceptable y la distancia a los reposapiés razonable.

Una reflexión sobre esta moto y su entrega me lleva a pensar que bastan las 4 primeras marchas, salvo en circuito, autovías alemanas o en el caso de que te importe poco arriesgarte a una fuertísima multa. En quinta tienes que ir a 130 y en sexta a más de 150 para que el motor vaya a gusto mientras que la cuarta va estupendamente a 100 a 160 y a muchísimo más.

En este apartado son relevantes los datos de consumo comprobado. En un trayecto a ritmo de viaje con algunos kilómetros por ciudad puse 12,2 litros de gasolina tras recorrer 198 km lo que indica un consumo. 6,6 y una autonomía teórica de 272 km. Autonomía luego comprobada en un trayecto a mas ritmo por carreteras nacionales y de montaña con bastantes curvas, la reserva se encendió a los 246 km y reposté a los 267 prácticamente los 18 litros del depósito ¡Uff! con un consumo de 6,74. Autonomía y consumo mas que razonables para una deportiva de sus prestaciones.

Lógicamente he hecho un par de salidas largas por rutas de montaña, estaba seguro de que la moto me iba a encantar, pero me quedaba corto, es una maravilla, mas que divertida, proporciona sensaciones muy intensas pero siempre la sientes bajo control. El chasis y parte ciclo la hacen muy precisa y estable, es muy ágil y ligera enlazando curvas y la aceleración y retención son magníficas. No solo acelera muchísimo, lo hace con una tracción muy noble, sin brusquedades, incluso aunque fuerces la situación y aceleres desde pocas vueltas en marchas largas; en esos casos notarás mas pereza y un motor que no parece ir redondo, pero no tose ni te patea en ningún momento. La secuencia cortar/acelerar tampoco produce brusquedades, salvo que tu las busques intencionadamente. La frenada es potentísima desde el primer toque y con un gran tacto  y el llevar un ABS que funciona rápido y bien te da confianza para apurar en carreteras dudosas. También me ha gustado el freno trasero potente y utilizable.

KTM SuperDuke1290 42

Probando los modos de potencia, se nota la reducción del Rain sobre ella (queda en algo menos de 100 cv.), pero en el Road y el Sport no he notado mucha diferencia en el efecto del puño sobre la respuesta del motor, probablemente porque te acostumbras enseguida al tacto y el resto de factores no cambia. Para mi, el principal factor de diferencia a la hora de elegir entre estos dos modos es el Control Tracción que permite menos deslizamiento, lo que me motivaría a usar por defecto el modo Road dejando el Sport para circuito.

Las suspensiones están taradas con suficiente firmeza para hacer la moto precisa, estable y aguantar frenadas fuertes sin descomponerse, pero absorben razonablemente bien los baches de carreteras de montaña, mucho mejor de lo que esperaba al ver que el amortiguador va anclado sin bieletas. Las posibilidades de regulación de las excelentes suspensiones firmadas por WP son totales. En ambos trenes compresión, extensión y precarga y en el amortiguador también alta y baja velocidad para la compresión. Si te quieres entretener tienes un amplio abanico de posibilidades para adaptarlas a tu gusto o al tipo de terreno para el que las quieras optimizar, pero no olvides que en el manual tienes 3 recomendaciones para conducción cómoda, todo uso y deportiva a las que puedes volver si te pierdes en tus intentos de optimización..

Un detalle interesante son los plazos entre revisiones que se hacen cada 15.000 km.

KTM SuperDuke1290 47

En resumen, la SuperDuke es la máxima representante de KTM entre las naked deportivas, una deportiva de manillar plano potentísima y excitante que me ha encandilado y hecho pasar muy buenos momentos. Una máquina de producir sensaciones puras, tremendamente eficaz en carreteras de curvas que te hace fácil ir rápido y con una aceleración absolutamente impresionante. Por otra parte, con una postura nada radical, perfectamente utilizable en ciudad, con una protección aerodinámica mayor que la mayoría de las de su segmento y todas las ayudas a la conducción que la hacen muy segura. No es, desde luego, una moto para principiantes, pero tampoco hace falta ser un super piloto para disfrutarla ya que es muy intuitiva y poco exigente. Solo he echado en falta el disponer de una mejor entrega a pocas vueltas en marchas largas, aunque esto no evita el que me haya quedado con un magnífico sabor de boca tras la prueba. También me habría gustado haberla podido probar en circuito, pero estoy seguro que va fenomenal y es muy divertida, alguno de mis compañeros nos lo cuenta.

Su precio es de 15.497€.

 

José Mª Hidalgo.