La Expedición a las Aldeas Olvidadas

Escrito por Joel Martín el .

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 Un recorrido por rincones apartados, aldeas perdidas y lugares olvidados, casi sin explorar, que rebosan de una belleza y transmiten una paz imposibles de imaginar para cualquier "urbanita" de hoy día (Sigue Leyendo).

Aldea abandonada sin nombre en el Valle del EO

 

Su barba, bien poblada, no puede ocultar su insultante juventud; aunque, también es verdad que el tono pausado de sus palabras y el hombre prudente, como se describe a sí mismo a la hora de situarse tras un manillar, me hicieron creer, por algún momento, que me hallaba sentado frente a un cincuentón como yo. Sin embargo, la chispa centelleante que proyecta su mirada no deja lugar a dudas de esa ilusión intacta y limpia que se vive durante los primeros años adultos.

Joel Martín nos escribió a Super7moto, como nos ocurre con otros lectores frecuente y afortunadamente, para mostrarnos su proyecto, por si fuera de nuestro interés. Una vez analizado el texto de muestra y examinadas las fotografías que lo ilustraban, descubrimos un trabajo nuevo, ofrecido desde una óptica diferente de una forma sencilla, y a la vez profunda, de entender los viajes en moto.

KTM Duke y viajero posando en una de las serpenteantes carreteras del norte asturiano
Nos gustó porque su objetivo son parajes y rincones tan cercanos como accesibles, todos ellos contenidos dentro de nuestra península, y nos gustó, además, por la frescura con la que impregna cada kilómetro de su aventura esa visión cristalina de sus 25 años. No obstante, la impresión que a un servidor, personalmente, terminó por convencerle es la que transmite la primera secuencia del vídeo que Joel nos aportó como presentación de su siguiente trabajo (aparece al final de este reportaje). En ella se le ve equipándose de una forma sencilla en la habitación de su casa, como lo haría cualquier motorista antes de una salida, pero con una actitud bastante diferente, yo diría que prácticamente insólita en nuestros días. Hablo de la actitud de quien se embarca en una ruta expedicionaria con una mentalidad de explorador.

Su moto: De las más sencillas y modestas que se encuentran en el mercado: Una KTM Duke 125. Su dotación: Contenida, como la exigua capacidad de carga que ofrece su montura. Su presupuesto: Más recortado, incluso, que lo que manda la actualidad. Pero sus recursos…, sus recursos resultan inconmensurables, como el propio espíritu de motorista explorador que le impulsa.
Os dejamos con Joel Martín y su expedición a las Aldeas Olvidadas.

Tomás Pérez