Prueba de Guzzi V7 II Racer: el espejo del alma

Escrito por José Angel el .

No creo que exista ahora mismo una moto que sacándola de la tienda, tal cual la venden de serie, tenga un acabado tan excelso. La sensación que me invade siempre que tengo la oportunidad de observarla es que estoy ante una moto hecha por un constructor artesano y comparada con el trabajo de alguno muy afamado, mucho mejor realizada. (Sigue Leyendo).

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Kustom Biker: José Angel Lorenzo

Ficha: 44 años, 74 kilos, 1,70 m

Nivel: Adicto a la Kustom Kulture y a los kilómetros sobre hierros.

 

 

 

 

Tiene detalles curiosos más propios de taller artesano, como la tira de cuero del depósito o el asiento de ante, que según mi amiga Pilar “de ese color no pega”, en fin. La V7 Racer es una moto estética, muy estética, cada pieza, cada pintura está pensada para ser vistosa, desde el chasis pintado en rojo hasta las llantas con la marca, los dorsales con el número 7, las estriberas de metal desnudo mecanizado... mires donde mires.

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Con todo esto cada vez que leo por ahí que su espíritu bebe de las fuentes de la Guzzi Le Mans algo me chirría, aquella moto que vio la luz en el 76 era una moto que buscaba romper con un pasado en blanco y negro, se quería adentrar en un concepto racing más moderno, una moto de pista, se alejaba de una época rocker, perdía la imagen de moto de garaje o de patio trasero de una casa de los suburbios de Londres, ya no era un aparato hecho para competir en aquellas carreras de cafetería a cafetería o mientras duraba una canción de rock’n’roll en una Jukebox.

1976 Moto Guzzi Le Mans 850

La V7 Racer es la puesta al día de aquel concepto Cafe Racer, además con un acabado, que más allá del gusto estético de cada uno, se nos antoja exquisito. Un espíritu inglés pero desde el diseño italiano. Hablando de diseño, Guzzi tiene muy claro que el mercado de accesorios o piezas de transformación es muy apetecible, su catalogo así lo demuestra, como pincelada y para las V7 tuve la oportunidad de ver el tubo de escape para convertir la moto en una scrambler y me pareció magnifico.

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Dispuesto a que sonara en mi cabeza mi personal Jukebox , así me montaba cada vez en esta italiana, accionar la llave de contacto requería un par de segundos para que pasase el momento electrónico de locura en el cuadro de mandos, una vez que la chispa llega a los dos cilindros en V transversal el ritmo llega a tu cuerpo, a tus sentidos, mi opinión personal es que se trata de la moto de serie con el sonido mejor logrado, atravesar la estúpida legalidad y conseguir esa musicalidad tiene mucho mérito.

Postura deportiva clásica, ni es una R, ni es una Naked, ni es una Custom, es una Cafe Racer señores, moverse por la ciudad con estos semimanillares, esa altura y ese tamaño es una maravilla y sí, es pequeña, como lo son las Cafe Racer, es lo que hay.

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La comparé con la V7 de Jesús, la otra mitad de El 7 Grasiento, y la verdad, las diferencias en comportamiento son palpables. La V7 II ha evolucionado, tiene una nueva gestión electrónica que influye en la alimentación del motor, además se le ha añadido lubricación forzada con bomba de aceite y finalmente se le ha añadido una marcha más, la introducción de la sexta es otra guinda del pastel.

Sin duda el lugar más agradable para rodar con esta moto son las curvas de carreteras locales, preferiblemente tendidas, arcos amplios pero continuos, trazadas largas y a ritmo, siempre queriendo ir ágil, llegar antes de que la canción de la Jukebox se acabe, se han mejorado las relaciones de cambio de las marchas cortas, pero donde me ha gustado especialmente es en las largas, se ha logrado disminuir la bajada de revoluciones entre una y otra, y eso es bueno, porque por debajo de 3000 vueltas el motor pierde mucha gracia si pretendes ir rápido, a cambio el ronco sonido es más ‘primitivo’ y las vibraciones más presentes. Sobre vibraciones: existen y son mayores que en una Naked, pero en este rincón no nos parecen mal. Como tampoco me parece mal ese toquecito del cardan, esa leve brusquedad que nos proporciona a veces esa transmisión y que sólo si no estás acostumbrado te llamará la atención, a mi, y es un gusto personal, me gusta ese aroma añejo de moto recia. Si tu vida de motero sólo ha conocido las cadenas... pues lo siento por ti, pruébalo, hazme caso.

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Como ya he dicho la nueva V7 ha pasado a montar una caja de 6 marchas y no sólo esa es la novedad, el tacto es más suave, menos tosco que en la anterior, pero conserva cierta firmeza, también es mas suave el embrague y para lograrlo se han hecho cambios en el conjunto tensores-cable-maneta, el resultado es más agradable y al compararla con la anterior versión se nota más eficaz.

GuzziV7IIRacer53Mis rutas mezclan la sordidez de la ciudad, con su cansina velocidad condicionada por atascos y semáforos, junto con la salida por autopistas para finalmente degustar el agradable sabor de las carreteras comarcales, con ello te quiero decir que nunca mis rutas son puras, el cuerpo se acostumbra a lo que le eches. En este tamiz de tipos de conducción la autonomía de la V7 II Racer me roza los 300 kilómetros hasta que la lucecilla de la reserva de la gasolina se enciende, algo más que interesante, y es que los consumos que yo obtuve estaban en los 4,7 litros a los 100.

La suspensión tiene un tarado firme y eficaz, es decir, cierta dureza que permite una gran agilidad a la hora de trazar pero en un punto intermedio que no penaliza el confort, si el firme es el que debe ser y por el que pagas tus impuestos, pero si la carretera es pasto de tractores o vives en una ciudad de esas con un alcalde poco preocupado por los baches y sí por abrir zanjas, esta moto no se muestra muy a gusto.

En el apartado de la seguridad Guzzi ha hecho una decidida apuesta, aunque dotar de ABS ya no supone una gran novedad, sí lo es al introducirlo de serie junto con un control de tracción. El ABS es de doble canal, es el Ángel de la Guardia, este protector de la moto y de ti proporciona una gran seguridad ante las frenadas excesivas, el monodisco delantero va mordido por una pinza Brembo de cuatro pistones, el sistema antibloqueo es poco intrusivo mientras el control de tracción o como le han bautizado, MGCT, viene heredado de su hermana mayor la California 1400 pero más simple; en la Touring puedes elegir el tipo de conducción con tres mapeos distintos, aquí lo tienes fijo en un solo tarado. Básicamente entra en acción cuando detecta una diferencia de giro entre la rueda delantera y la trasera, por cierto, MGCT son las siglas de Moto Guzzi Control Tracción, tampoco es como para dar un premio a la originalidad.

Pero a mi lo que me gustó es la sensación de piloto de antes, no sólo tener ese aire de Rocker que hace carreras de cafetería en el tiempo de una canción, me gusta pensar que hay que hacer los honores al número 7 va en el cupolino o en el colín, el dorsal de las carreras que llevaba Enrico Lorenzetti, campeón del mundo de 250 con Guzzi en 1952 y en cuyo honor la marca de Mandelo del Lario sigue poniéndolo en la V7 Racer.

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Como apunte y pensando en el uso diario, personalmente tengo dudas con el asiento de ante, no sé que resultado dará con el paso del tiempo ni en que medida se ve gravemente afectado por las inclemencias húmedas del tiempo. Si la lluvia es ineludible estando aparcada, debajo del asiento va escamoteada una funda para protegerlo. En cualquier caso no es una moto fácil de mantener limpia.

Para finalizar te diré que en mi cabeza tuve un debate los días que monté esta moto, ante la calidad de la parte ciclo de la moto, lo que se “tiene” en curvas, en los duros apoyos y en situaciones de exigencia, si los 48 CV no son insuficientes y si no es una pena que la cifra no fuera sensiblemente mayor. La anterior versión desarrollaba unos 40 CV y eran más toscos, los italianos aumentaron un poco la potencia y afinaron el motor, bien, pero la pregunta seguía en mi cabeza. Finalmente encontré la respuesta, mi respuesta: más tralla desvirtuaría la moto, tiene la potencia que tiene que tener para crear el sabor que te deja, ni más ni menos. ¿Más tralla? Te has equivocado de moto, buscas otra cosa y no es aquí donde debes buscar.

Precio: 10.599 €

 

FICHA TÉCNICA

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